EL LEGADO ANDALUSÍ (Rutas de la Alpujarra y de Al-Idrisi)

RUTAS DE

EL LEGADO ANDALUSÍ

Rutas de las ALPUJARRAS y de Al-Idrisi

(GRANADA)

–Viaje realizado los días 9 y 10 de Abril de 2011 con “Viajes El Corte Inglés”.

La Alpujarra: Al sureste de Granada se halla la ruta por los últimos enclaves árabes, entre Sierra Nevada y las Sierras de Lújar y de Contraviesa. Paisajes montañosos, pintorescos pueblos blancos y profundos valles y barrancos, dominan una amplia parte del trayecto entre el balneario de Lanjarón y el Puerto de la Ragua, a 2000 metros. Esta ruta puede continuarse por Guadix, con sus características casas-cuevas, volviendo después a Granada; o bien seguir hacia Almería, pasando por Ohanes.

Recorrido: Desde Granada, pasando por el balneario de Lanjarón, se llega a los pueblos blancos de la Alpujarra. El camino continúa por la cumbre Puerta de la Ragua, siguiendo por La Calahorra hasta Guadix, para, finalmente, volver a Granada.
Opción: desde Puerta de la Ragua, pasando por Laujar de Andarax, hacia Almería.

Ruta de Al-Idrisi: Esta ruta, que debe su nombre al geógrafo árabe Al-Idrisi, muestra al viajero el interesante paisaje desde Algeciras hasta Granada. El recorrido se centra en la extensa zona costera que empieza en Gibraltar y termina cerca de la ciudad de Motril. Desde Motril se dirige hacia el norte, pasando por el valle de Lecrín, para finalizar en Granada, ciudad situada al pie de Sierra Nevada. Excursiones recomendadas: el parque Natural de los Alcornocales, los Montes de Málaga y la Alpujarra.

Con el nombre de Ruta Legado Andalusí, El Corte Ingles comercializa un producto que es un pequeño viaje de dos días de duración que incluye una ruta por La Alpujarra granadina y parte de la Ruta de Al-Idrisi. Nosotros hemos contratado este viaje en las fechas: 9 y 10 de abril de 2011, y mas abajo contamos nuestra experiencia viajera que ha sido muy gratificante.

Antes una pequeña introducción sobre los parajes que veremos:

La Alpujarra o Alpujarras, como muchos gustan de decir, haciendo referencia a que están ubicadas en las provincias de Granda y Almería, es una de las comarcas andaluzas con mayor personalidad, la cual, en los últimos años, ha ido aumentando vertiginosamente en interés turístico. La belleza, fuerza y contraste de su paisaje, sobre todo por los cambios de altitud -del Mulhacén a la Costa del Sol en 50 km-, la estructura de sus pueblos y la amabilidad de sus habitantes, junto a un pasado histórico donde aún se pueden oír las resonancias musulmanas, hacen de esta región una zona completísima desde el punto de vista turístico. A estos factores principales se unen otros que le dan un mayor realce, como es el caso de la gastronomía, las fiestas populares (destacan las romerías a la sierra y las fiestas de moros y cristianos) y una climatología muy contrastada que permite excursiones o deportes con un fondo marino o nevado.

Hay varias teorías sobre la procedencia del nombre Alpujarra, entre las que está la que lo hace provenir de uno de los primeros colonizadores musulmanes de la comarca, «Albujarra»; pero la opinión de muchos filólogos se decanta por el significado de «alba sierra». Sobre la procedencia de algunos nombres de pueblos y lugares de La Alpujarra hay una opinión equivocada al pensar que proceden del gallego. Esta idea surgió porque se produjo una colonización de campesinos de esta región tras la ex- pulsión de los moriscos pero, en verdad, los nombres, que analizaremos posteriormente, eran previos a dicha emigración.

El accidente más importante de la Comarca es Sierra Nevada, que ofrece el límite norte de la región. Tuvo anteriormente distintos nombres, como Orospeda, Solaria o Solair. Sierra Nevada es un marco incomparable desde un punto de vista geográfico y climático que se puede apreciar desde diversos puntos de La Alpujarra. En esta sierra se en cuadran importantes cumbres, destacando el Mulhacén, el más alto de la Península Ibérica, al que se encarama la localidad de Trevélez, y el Veleta, al que suben escalonadamente Pampaneira, Bubión y Capileira.

Entre los escritores que se han dedicado a esta región hay que destacar a dos. El primero de estos es el hispanista inglés Gerald Brenan, el cual inmortalizó la localidad de Yegen. Para conocer esta región, su evolución y significado, es imprescindible leer «Al sur de Granada», obra que realizó entre los años 1920 y 1930 desde la residencia que tenía en el pueblo de Yegen. El segundo autor en importancia es Pedro Antonio de Alarcón, escritor de Guadix que llevó a cabo, cincuenta años antes, un viaje por la comarca, con el resultado final de su libro «La Alpujarra».

Algo que impresiona a todo viajero que llega a esta comarca es la arquitectura de sus pueblos, sobre todo la de los enclavados en el Barranco del Poqueira. Son pueblos de calles estrechas, torcidas, empinadas y adaptadas a posibles nevadas, con la característica de la privatización del espacio público. Los terraos (tejados planos), están hechos con losas de piedra dispuestas horizontalmente sobre vigas de madera y cubiertas de launa, una arcilla abundante en la comarca que impermeabiliza en tejado. En estos terraos se pueden ver, en los meses de otoño e invierno, mazorcas de maíz y ristras de pimientos. También destacan los «tinaos», terrazas particulares llenas de flores que invaden el espacio público, siendo los más famosos los de Pampaneira. Otro aspecto original de la arquitectura de estos pueblos es el de las chimeneas, las cuales son de estructura cilíndrica y tienen que funcionar gran parte del año. Un elemento a destacar es la artesanía alpujarreña, que se pueda considerar clara heredera de su origen morisco. Lo más importante y que conserva mayor tradición es la confección de tejidos. En los últimos años se han instalado en la comarca numerosos talleres de artesanía que, además de los telares, han relanzado la cerámica e incluso la orfebrería. Esto ha hecho que numerosos artistas y artesanos, junto a músicos, pintores y poetas hayan escogido La Al pujarra como lugar de residencia.

El pasado árabe no sólo persiste en la artesanía sino también en las costumbres, fiestas y gastronomía; además se mantiene en nombres de pueblos, de zonas naturales e incluso administrativas, como «la taha», especie de término municipal que todavía se usa con cierta frecuencia, como en Pitres, conocido como La Taha. Otra Taha  histórica e importante es la de Juviles.

Situadas entre el Parque Nacional Sierra Nevada y el mar Mediterráneo se halla  “La Alpujarra”, una zona de aproximadamente 80 por 30 kilómetros de extensión. Montañas escarpadas, preciosos valles, torrentes y desfiladeros, caracterizan esta región que atrae cada vez mas la atención turística.

Parque Nacional Sierra Nevada
Declarado como parque nacional en el año 1999 es, con sus lagunas y glaciares, una zona llena de contrastes. En él se encuentran los dos montes más altos de la Península Ibérica, el Mulhácen (3.482 m) y el Veleta (3.392 m).

La mayoría de las poblaciones celebran sus fiestas patronales y/o su “feria”.

Romerías

Guadix San Antón (17 de enero)
Laujar de Andarax Virgen de Monteagud (14 de septiembre)

Otros

Almería Virgen del Mar
(22 al 28 de agosto)
Granada Semana Santa, Cruz de mayo (princ. de mayo), Corpus Cristi
Guadix Feria (finales de agosto)
Lanjarón Feria del Agua y del Jamón (20 al 24 de junio)

Nuestra experiencia:

Contratado con Viajes El Corte Inglés, por un importe total de 172 eur/persona y en el que se incluyen:

-Autocar de lujo (era de la empresa ROSABUS).

-Guía acompañante durante todo el viaje (el guía titular ha sido Stefano Reale, pero además le acompañaba otra guía llamada Paloma; en Almuñecar tuvimos un guía local llamado Juan y en Salobreña otra guía local que nos acompañó  y explicó los entresijos de esta localidad)

-Alojamiento en hotel de 4* (Hotel Albaycin del Mar en Almuñecar)

-2 almuerzos, 1 cena y 1 desayuno)

-Entradas a las visitas que se detallan en el itinerario que ha sido como sigue:

Sábado día 9-04-2011:

-0630h Salida de Sevilla  en autocar que nos recoge (20 personas) en la puerta de la Tesorería General de la Seguridad Social en la Glorieta de Santa Justa.

-0800h, parada en el Restaurante Abades La Roda para desayunar (por nuestra cuenta).

-1000h llegada a Granada,  (km 0; 234.320 hab.)
(Capital del último reinado musulmán en la península: Al-Andalus. Vistas espectáculares de la Alhambra y los picos cubiertos de nieve de Sierra Nevada al fondo), Palacio de Congresos, dónde se suben mas clientes (18 personas)

-1050h llegada a Lanjarón. (Km 45; 3.900 hab.) Balneario, muy conocido por su agua mineral. Parroquia de la Encarnación; Bonitas vistas del paisaje desde el castillo del siglo XVI.
Paramos en el Museo del Agua, dónde una guía del Museo nos explica y nos acompaña en el recorrido: Una primera sala sensitiva “La Caja de agua” dónde se oyen sonidos naturales del río Lanjarón que baja junto al museo, agua a nuestros pies y agua a la vista con una pequeña fuente fuera de la Caja. Pasamos a una segunda sala dónde vemos una proyección sobre el ciclo del agua. Y en una tercera sala sobre tres pantallas se explican el aprovechamiento del agua en la Alpujarra, su reparto, personas que la distribuyen y soluciones a los problemas del reparto.

-1250h, partimos nuevamente subiendo hacia
Bubión (Km 73; 360 hab.) dónde llegamos a las 1225h (Visita al taller telar Hilacar: una señora en la planta alta de la tienda nos explica y muestra la forma de fabricar jarapas en un viejo telar; en la planta baja venden jarapas y otros recuerdos del lugar).
Población que posee una larga tradición de artesanía. Bonitas vistas panorámicas sobre el barranco

Se encuentra situado en el corazón de Sierra Nevada, en el conocido Barranco de Poqueira a una altitud sobre el nivel del mar de 1290 metros. Su céntrica localización le permite disponer de impresionantes vistas. En días claros se puede ver a la vez el Mar Mediterraneo y Sierra Nevada desde el mismo punto.

Sus calles y casas construidas por los árabes y conservadas por los habitantes de Bubión, las incontables fuentes que encontramos casi en todas las calles, las casas sin tejado y chimenea que hacen sentir al viajero que se encuentra en un lugar privilegiado. Tal vez descubrir sus campos y laderas llenos de vida animal y vegetal, realizar las incontables rutas de las que es punto de partida Bubión, transmitan el aire puro y la naturaleza en esencia. Calles blancas llenas de macetas y flores, calles llenas de fuentes que nos regalan agua pura de Sierra Nevada

 

-1330h después de 9,6 km con algo mas de subida (1.303 m altura) llegamos para almorzar a

Pórtugos (Almuerzo en el restaurante del hotel Nuevo Malagueño: el menú consistió en sopa alpujarreña –a base de almendra, pan frito y especias-, plato alpujarreño –morcilla, chorizo, huevo frito, patatas a lo pobre y pimientos fritos-, y de postre unas natillas de la casa con canela)

Tiempo libre para la visita a Fuente Agria.

Pórtugos se ubica en la parte occidental de la Alpujarra, entre los barrancos del Poqueira y Trevélez. Su casco urbano muestra la estampa típica alpujarreña, con los soportales, balcones y terrazas adornadas de floridas macetas, que contrastan con la inmaculada blancura de sus casas. Se derraman éstas por sus empinadas calles, entre sinuosos adarves y los característicos ‘tinaos’ (especie de soportal que une dos casas y bajo el que pasa la calle), configurando barrios de gran belleza.
Pero no son sus fachadas y sus macetas lo que da fama al pueblo, sino las aguas ferruginosas de la Fuente Agria. El manantial se halla a las afueras de Pórtugos, en medio de un bello paraje. Una preciosa cascada teñida de rojo por las aguas ricas en hierro ha excavado en la roca, con el paso de los siglos, una profunda cavidad circular cubierta por árboles centenarios y popularmente conocida como El Chorreón.

Antes de llegar a Fuente Agria, a la izquierda encontramos la ermita de la Virgen de las Angustias, construcción muy sencilla de planta rectangular sobre la que descansa un tejado de forma triangular realizado con tejas anaranjadas. En algunos libros aparecen datos que ya en el siglo XVIII junto al barranco de la fuente existía una ermita para la Virgen.

Bajando de nuevo otros 9 km, llegamos a

Pampaneira (Km 68 km; 300 hab.)

(Visita al Museo del Chocolate Abuela Eli. Un argentino nos explica el origen del chocolate, su extracción y su elaboración dándonos a probar casi mas de 30 variedades de este manjar).
Uno de los pueblos más típicos de la Alpujarra alta (a 1.058 metros de altitud) situado en el barranco de Poqueira. Calles estrechas y templo gótico de Santa Cruz, con un techo de madera de estilo mudéjar.

Es junto a Bubión y Capileira Conjunto Histórico Artístico que ha mantenido el aspecto berebere en la arquitectura de sus casas y sus calles. El nombre de Pampaneira parece que desciende del adjetivo latino “pampinarius, pampinaria, pampinarium”, que significa “productor de pámpanos”, y se interpreta como “terreno de viñas”. Antiguamente existian en la zona infinidad de viñas en la Taha del Poqueira, estas estaban en la parte de lo que es actualmente el término municipal.  Destaca por su extraordinaria arquitectura, que conserva la tradición alpujarreña de casas blancas de tejados planos con chimenea de sombrerillo y los tipicos tinaos. También es reconocida su riqueza y variedad artesanal, que abarca desde todo tipo de cerámicas, hasta tejidos como las jarapas y demás objetos típicos de la comarca.
Sus fuentes también merecen mención especial, algunas de ellas con aguas minero-medicinales, y otras, como la de Chumpaneira, con ‘poderes’ incluso casamenteros. Tal y como puede leerse en el mural colocado sobre los tres caños del pilar, donde se afirma “es fuente de la virtud y tiene tal magnitud que soltero que bebe con intención de casarse no falla, pues al instante novia tiene, ¡ya lo ves!”.
Esta localidad celebra cada otoño una feria artesanal, agrícola y turística, considerada como la muestra más completa en su género de toda la comarca. Se incluyen también productos gastronómicos, principalmente la repostería morisca y derivados del cerdo.

La actividad fundamental de su población en la actualidad es el turismo.

1805h Descendiendo hacia el sur y tras hacer 31 km llegamos a

Vélez de Benaudalla (2.970 hab.)
Castillo. Visita al Jardín Nazarí y degustación de repostería morisca. El autobús nos deja en la plaza de la iglesia y nos dirigimos caminando al Jardín Nazarí. Una guía local nos explica la historia de la casa (en restauración por el Ayuntamiento que es su propietario) y del jardín ya casi finalizada su restauración y dónde admiramos su pequeña huerta con lechugas e infinidad de flores, cipreses centenarios, acequias, cascadas, fuentes y varias cuevas con estalactitas y estalagmitas. Un conjunto muy agradable a los sentidos cuyo recorrido finalizamos degustando sabrosísimos pestiños cuya receta se remonta a la época nazarí.

Situado en la margen izquierda del río Guadalfeo, frente a los Guájares y al pie de la Sierra de Lújar, Vélez de Benaudalla ofrece un entorno natural muy atractivo. Son recomendables las excursiones por el valle del río de la Toba, accidente natural que separa las sierras del Chaparral y los Guájares, y es aconsejable visitar la Garganta de los Vados, en el desfiladero del río Guadalfeo. De escarpadas paredes, es un lugar apto para las escaladas en roca. Los fines de semana se reúnen en sus inmediaciones jóvenes experimentados que, colgados de estas murallas de piedra ascienden lentamente hacia la cima.

Vélez de Benaudalla cuenta asimismo con un rico patrimonio histórico y monumental. Destacan los restos de una mezquita, dentro del casco urbano, y además se conserva perfectamente una fortaleza que fue mandada construir por los Reyes Católicos tras su entrada en el pueblo. Además destaca un frondoso Jardín Nazarí, perteneciente a una almunia de hace más de quinientos años, y la Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario. Las fiestas de moros y cristianos que celebran sus vecinos son unas de las de mayor tradición de la provincia.

La repostería de esta localidad, que tiene raíces árabes, goza de una bien ganada fama, en especial sus pestiños y roscos. Y recomendados por un familiar compramos roscos y pestiños en la tienda de “Conchita” en la calle Mariana Pineda 18 muy cerca de la parroquia Ntra. Sra. del Rosario.También son muy conocidas las hortalizas y frutas que se cultivan en esta zona. Las cazuelas y el buen pescado no faltan en la mesa veleña.

1930h salimos hacia la costa y tras recorrer 28 km  llegamos sobre las 2000h a

 

Almuñecar (27.700 hab.)

-Cena y alojamiento en Hotel Albaycín del Mar. Las habitaciones (ocupamos la 2-6-F, en la 6ª planta) son apartamentos de dos dormitorios con entrada-recibidor, un amplio salón con dos sofás, mesa circular y sillas, cocina completa, cuarto de baño cómodo, dos dormitorios amplios con armarios empotrados y una terraza de unos 20 metros cuadrados. Descansamos hasta las 2130h y bajamos al comedor dónde cenamos muy bien con un buffet libre abundante y variado. Los jardines del hotel son muy amplios con varias fuentes y piscinas.

-Domingo día 10-04-2011, a las 0830h bajamos a desayunar igualmente con buffet-libre variado.

A las 0930h y tras dejar las maletas en el autobús, un guía local, Juan, nos explica en un recorrido a pié, la historia de Almuñecar, pasamos por su

acueducto romano (construido en el siglo I d. de C. existen tres tramos, dos en la vega y uno en el casco urbano, junto al cual se encuentran los restos de las Termas Romanas). junto a él se efectua una representación de la Pasión en el monte de los olivos,

Casa de la Cultura en cuya fachada nos muestra un tondo con los simbolos mas caracteristicos de la localidad,

Iglesia de la Encarnación (diseñada por Juán de Herrera, su construcción se realiza entre los siglos XVI y XVII) que visitamos y dónde vemos a la Virgen de la Antigua, patrona de la ciudad.

Ayuntamiento con la explicación del origen de su escudo, y en cuya plaza nos cuenta se representa el Viernes Santo un Auto Sacramental muy admirado por propios y extraños. Seguimos recorriendo el casco Antiguo con calles empinadas, estrechas y engalanadas con muchas macetas, vemos “tinaos”; en una frutería nos muestra los frutos tropicales que se cultivan en la zona: chirimoyas, aguacates, bananas y papayas mostrándonos la forma correcta de cortarlos para su consumo.

Parque de el Majuelo dónde vemos arboles de papayas, magnolios. Aquí también vemos la factoría de salazones púnico-romana que está situado al pie del Castillo de San Miguel (Monumento Romano del siglo I d. C.. parte de una gran construcción en piedra formada por un conjunto de bóvedas; es el único de estas características que existe en España. Aqui se encuentra el Museo Arqueológico Municipal, del mismo nombre) situado en la colina de San Miguel., iniciada su construcción los fenicios, en el siglo V a. de C.. los romanos en el siglo I d. de C. lo amplian.

La Najarra, actual oficina de Turismo, que es una casa de principios del S.XX en estilo mudéjar con un bonito jardín y una casita de muñecas. En la planta alta de la casa se celebran bodas oficiadas por el alcalde y concejales del Ayuntamiento y el despacho de celebración tiene una mesa y sillas muy vistosas traídas de Marruecos.

–Terminamos la visita bajando a la playa para a continuación tomar el autobús cerca del hotel.

Almuñécar está considerado como uno de los puntos de más atractivo turístico y más futuro de la costa andaluza. No en vano su litoral es conocido con la marca de Costa Tropical, un nombre acorde con sus extensas playas, sus condiciones climatológicas y su exuberante vegetación de tipo tropical y subtropical. Una combinación única no sólo en la Península Ibérica, sino en todo el continente europeo.

Situada en plena Costa Tropical, muy cerca de la provincia de Málaga, posee 19 Km. de costa divididos en 26 playas y sus temperaturas no bajan de los 16 grados en invierno, ni suben de los 35 en verano. Entre sus playas el visitante podrá encontrar varias rebosantes de visitantes y servicios, remotas calas solitarias e incluso una donde practicar el naturismo. La oferta de actividades relacionadas con el mar es completísima. Desde cursos de buceo, vela, windsurf o kayaks hasta el alquiler de motos acuáticas o excursiones y chárteres marinos. Cuenta además con un puerto deportivo con servicios de alquiler de atraques y embarcaciones.

Para los aficionados de la naturaleza, Almuñécar también cuenta con un gran número de atractivos. Uno de ellos es el Complejo Ecológico Peña Escrita situado en un balcón natural a 1.100 metros de altitud, desde donde se puede divisar las estribaciones de Sierra Nevada, el paisaje alpujarreño y la fusión del valle tropical con el Mediterráneo. En este recinto de iniciativa municipal existe una reserva de animales que se han desarrollado en un entorno de tranquilidad y seguridad. Es también un lugar ideal para practicar todo tipo de deportes al aire libre como senderismo, bicicleta de montaña o parapente.

Las fiestas tradicionales de Almuñécar son coloridas y variadas, como los carnavales, con el tradicional entierro de la sardina. Entre los numerosos actos festivos que celebra la población es digno de una mención la Fiesta en honor a la Virgen de la Antigua. En este acontecimiento los vecinos conmemoran la victoria de Lope de Valenzuela sobre el morisco Aben Aboo que tuvo lugar en 1569, a la vez que agradecen la milagrosa intercesión de su patrona. La procesión que se celebra de noche y por mar llega hasta la playa Puerta del Mar. Numerosas embarcaciones engalanadas acompañan a la Virgen en este recorrido que finaliza con un extraordinario castillo de fuegos artificiales en los Peñones del Santo.

Sobre las 1230h salimos y tras 19,4 km de carretera llegamos a

Motril (60.280 hab.)

-Visita Museo Preindustrial de la Caña de Azúcar. El guía-recepcionista del museo nos explica lo siguiente:

El “Museo Preindustrial del Azúcar” es, en sí, la rehabilitación con fines museísticos de los últimos restos arqueológicos de lo que fue uno de los ingenios manufactureros de azúcar más importantes de Motril desde finales de la Edad Media hasta los últimos años de la Edad Moderna: el Ingenio de la Palma.

El ingenio de la Palma, cuyos primeros datos de existencia se remontan a los últimos años del siglo XV, era un ingenio real que poseía molinos horizontales para moler las cañas, aunque no  se descarta que pudiese también haber utilizado, en algún momento de su primera existencia, piedras molares para moldurar las cañas.

Con el paso del tiempo toda la estructura del ingenio desapareció casi por completo, a excepción de la casa, y con el transcurrir de los siglos se olvidó prácticamente la existencia de esta antigua fábrica de azúcar.

En 1989 con motivo de los trabajos de explanación del solar posterior a la Casa de la Palma, se descubrieron varias piedras labradas de gran tamaño, una de ellas con tres canales y otra con un canal circular, lo que hizo pensar que podían tratarse de elementos del antiguo ingenio. Se procedió a una excavación de urgencia dirigida por el profesor Malpica y posteriormente a una excavación sistemática que puso al descubierto diversas estructuras de muros y elementos de la fábrica

La existencia de estos restos arqueológicos decidió a la Corporación Municipal a intentar su rehabilitación. Se encargó la redacción del proyecto de rehabilitación al arquitecto granadino Federico Salmerón y con la ayuda económica de la Consejería de Turismo de la Junta de Andalucía, se iniciaron las obras de rehabilitación a fines de 1996, quedando concluidos los trabajos en el otoño de 1998.

Posteriormente se afronta a través de la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical de Granada la equipación y montaje museográfico del Museo Preindustrial del Azúcar, comenzando la redacción del proyecto en noviembre de 2000 y concluyendo los trabajos en diciembre de 2002.

La  función de este museo, único en Europa, es mostrar el patrimonio preindustrial relacionado con la actividad azucarera que se conserva en esta zona. La Caña de Azúcar fue una de las actividades preindustriales más importantes desde la época musulmana, y tuvo cultivo en toda la vertiente mediterránea. En la actualidad este cultivo tan mediterráneo está abandonado, y sin embargo se ha convertido en el “sabor” característico del Caribe americano.

Recientemente este Museo Preindustrial se ha incluido dentro de la RECTA, Red de Espacios de Divulgación Científica y Técnica, de la que forman parte el Parque de las Ciencias de Granada, el Jardín Botánico y Museo de Etnobotánica de Córdoba entre otros.

El Museo Preindustrial cuenta con diversas actividades interesantes para el público y la escuela y además se inscribe dentro de los circuitos turísticos de la zona como espacio a visitar. Cuenta con un convenio con IMSERSO, y la residencia vacacional de la 3ª Edad de Almuñécar para realizar visitas. Se convierte en también en punto de referencia para la visita escolar.

Se pretende otorgar a Motril un museo moderno abierto al mundo y enraizado en la región.

Se trata de recrear elementos que por su realismo, hagan recapacitar sobre la tecnología y la complejidad de una realidad muy cercana, haciendo de la exposición y el museo un lugar de encuentro con nuestros antecesores más próximos, su capacidad emprendedora, y su proyección.

Maquetas de la evolución de los ingenios, dibujos que reproducen las diferentes épocas de Motril, reproducciones, sonidos, olores nos trasladan a un Motril que reconoceremos como semilla y precursor del que vivimos ahora.

Este museo pretende articular el discurso de una forma sostenida y coherente para evitar que el visitante pierda la orientación deseada y, por otra parte, conseguir que éste se vea inmerso y partícipe en una ambientación para que no se limite meramente a deambular a través de la exposición.

–Comenzamos el recorrido interior con un audiovisual, pasamos a un pequeño patio donde tienen sembradas unas cuantas cañas de azúcar, y seguimos a la parte industrial dónde vemos la maquinaria, unas piezas originales y otras copiadas (en concreto a las Bodegas Góngora de Sevilla). Se recrea todo el proceso con maniquíes que simulan los obreros, y mulo en cartón-escayola transportando la caña, vasijas que se utilizaban, etc. En las diferentes salas del museo se recrean los procesos de fabricación del azúcar en la época preindustrial, desde la llegada de la caña de azúcar y su expansión, pasando por su recogida, molienda y prensado, hasta las cocinas, el refino y las salas de las formas, dónde se obtenían los panes de azúcar. Acabamos en esta sala dónde vemos la forma del “pan de azúcar” y con otro audiovisual de 5 minutos termina la visita con un total de 45-50 minutos

Motril es un pequeño núcleo de población que, antes de la Reconquista sirvió de residencia a la madre de Boabdil, último rey de Granada, se convirtió después en una importante población. Rápidamente superó en importancia a las localidades vecinas que eran mucho más antiguas y gracias a su situación, en el interior y no pegada a la costa, se libró de los ataques de los piratas berberiscos. La bonanza económica le llegó en el siglo XIX con el cultivo de la caña de azúcar y con la crisis de ésta se ersificaron los cultivos introduciendo productos tropicales. Motril goza de un clima subtropical templado, propicio para el cultivo de especies que, como la caña de azúcar y los frutos tropicales, dan a estas tierras una nota característica y diferenciada. Participa también de las esencias del sur mediterráneo: un mar en calma y un cielo azul y luminoso, y las templadas y suaves brisas que se dejan sentir en sus playas de La Joya, Poniente o Carchuna. Uno de los mayores atractivos de la ciudad es su puerto, que desarrolla una importante actividad pesquera, comercial y deportiva. Puerto pesquero y buenas playas tienen también dos localidades que se ubican en su término municipal: Torrenueva y Calahonda.

Monumentos: Ayuntamiento barroco; Iglesias de la Encarnación y del Carmen.

 

Finalizada la visita al Museo Preindustrial a las 1355h  tomamos el autobús y en 7,2 km llegamos a

Salobreña (12.750 hab.) Pueblo a orillas del mar, rodeado de cultivos de caña de azúcar y de fruta.. Almorzamos en el Restaurante “El Asador” (Avda. de Granada 11) , cocktail tropical, bacalao al aceite con patatas y pimientos, y de postre pudin de flan con caramelo y nata. A las 1600h y con una guía local comenzamos un recorrido por la localidad subiendo hasta el Castillo que visitamos. Durante el trayecto realizamos diversas paradas:

El casco antiguo es, en sí mismo, un monumento y uno de los principales atractivos de la localidad. El entramado urbano de Salobreña está presidido por el castillo y el casco antiguo cuenta con una estructura medieval, con callejuelas estrechas. Los barrios más pintorescos son el de La Loma, el de La Fuente, el de El Brocal o el de El Albaicín.

–La Bóveda es un bello pasaje abovedado que comunicaba el barrio del Albaicín con el núcleo de la antigua medina. Se construyó en el siglo XVI y el acceso lateral es un postigo de entrada a la ciudad amurallada. Es una bóveda de cañón semicircular que se apoya exteriormente sobre un tramo de la vieja muralla.

Iglesia del Rosariose encuentra en la plaza de la iglesia, en un terreno ocupado antiguamente por el cementerio. Se construyó en el siglo XVI sobre una mezquita, en estilo mudéjar y cuenta con una traza muy sencilla y una torre terminada en prisma cuadrado. Destacan la puerta lateral con decorado de azulejería y la torre, rematada con almenas escalonadas y típicamente mudéjares.

Castillo Árabe, se trata de una fortaleza construida por los fenicios y reformada por los romanos y, posteriormente, por los árabes. En la época Nazarí se utilizaba como prisión

real y también fue alcázar defensivo y, en su época de máximo esplendor, residencia veraniega. Con la reconquista cristiana se hicieron algunas reformas y, hoy en día, podemos ver un castillo muy bien conservado con una bonita arquitectura, unos hermosos jardines y unas vistas panorámicas impresionantes desde sus torres, que abarcan Sierra Nevada, el Mediterráneo y la fértil vega.
Este castillo es uno de los monumentos más visitados de la costa granadina, se encuentra en la cima de una montaña situada al borde del mar y en él se ha habilitado un auditorio veraniego en el que se representa teatro y otro tipo de espectáculos. Además, también se celebran en el castillo cenas medievales y su bonita iluminación convierte su entorno en uno de los más bonitos de Andalucía.

Recorremos todo el castillo que tiene vistas preciosas de toda la costa y desde el que se divisa (en su parte sur) la fábrica de azúcar (Construida en 1860, se trata de la única fábrica de Europa que muele y transforma la caña de azúcar para conseguir azúcares, alcoholes y sus derivados.) y el peñón; y desde su parte norte divisamos las sierras de Lújar, Nevada y la Guindalera, además de la parte nueva de Salobreña que ha ido creciendo alrededor de su nuevo Ayuntamiento.

Finalizado el recorrido tomamos de nuevo el autobús sobre las 1800h, llegando a Granada a las 1900h.

Ya camino de Sevilla hacemos una parada de nuevo sobre las 2030h en el Restaurante Abades La Roda, y llegamos a Sevilla a la glorieta de Santa Justa sobre las 2245h.

Todo el viaje se ha ajustado a los horarios previstos, y en general nos sentimos satisfechos y nuestras expectativas han sido colmadas totalmente.

–Para ver todas las fotos del viaje (135 fotos) pincha aquí

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Otros pueblos que no visitamos pero que recomendamos a posibles viajeros son:
Capileira (Km 77; 560 hab.)
El más alto (a 1.436m) de los tres pueblos que conforman el Barranco de Poqueira. Parroquia mudéjar; Plaza del Calvario y el Museo Alpujarreño de Artes y Costumbres Populares.
En verano se puede alcanzar la cumbre del Veleta a pie (a 16 km de distancia; 1-2 días).

Trevélez (Km 105; 850 hab.)
Es el pueblo mas alto de toda la península (1.476 metros), contando solamente poblaciónes con ayuntamiento propio y con más de 500 habitantes. Su clima seco y frío es ideal para la producción del famoso “jamón serrano”.

Juviles (km 122; 180 hab.)
Iglesia de Santa María de Gracia, una de las más bonitas de la Alpujarra granadina.

Mecina Bombarón (Km 134; 660 hab.)
Rodeada de un paisaje de vegetación mediterráneo. Puente romano sobre el río Mecina, a la salida del pueblo.

Yegen (Km 138; 440 hab.)
Aquí vivió el hispanista inglés Gerald Brenan en los años veinte. Bonito panorama de la montaña.

Válor (Km 145; 730 hab.)
Iglesia de San José, en estilo mudéjar.

Puerto de la Ragua (Km 171)
Cumbre de puerto a 2.042 metros de altitud. Magnificas vistas a ambos lados de la Sierra Nevada.
Sendero al pico Chullo (a 2.612 metros).

La Calahorra (Km 185; 800 hab.)
Fundación árabe, rodeada de almendros. Castillo-palacio con patios renacentistas y una escalera de gran valor artístico. Parroquia de Asunción.

Jeres del Marquesado (Km 199; 1.110 hab.)
Pueblo encantador con edificios bien conservados.

Visitas a Úbeda y Baeza

Visita a:

ÚBEDA   Y   BAEZA

31-03-2011               01-04-2011

cuaderno de viaje

Visita a Ubeda y Baeza (31-03-2011/01-04-2011)

(viaje organizado por Ma. Carmen Muñoz Sosa)

-Salida de Sevilla a las 7 de la mañana (Avda. Ramón Carande), en autobús de la empresa Jimenez

-Tras breve parada a desayunar en el Hotel El Pilar de La Carlota,

llegada a Ubeda en torno a las 11 y media.

-Instalación en el Hotel Zenit El Postigo, en calle El Postigo, lugar céntrico. El autobús no llega hasta el hotel, con lo que tenemos que transportar el equipaje nosotros mismos.

Estancia en el Hotel con pensión completa

Ubeda:

Úbeda es capital de la fértil comarca de La Loma, en la comunidad autónoma de Andalucía. La ciudad, junto a la cercana Baeza, fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco el 3 de julio de 2003, debido a la calidad y buena conservación de sus numerosos edificios renacentistas y de su singular entorno urbanístico.

La ciudad está situada sobre un cerro, volcado hacia el valle del Guadalquivir, frente a la imponente Sierra Mágina, y cerca del centro geográfico de la provincia. Constituye un importante centro de atracción, cuenta con hospital comarcal, centros educativos y escuelas universitarias (UNED y SAFA), delegaciones de Hacienda y de la seguridad social, juzgados, Centro del Profesorado (CEP),2 etc., derivando en uno de los índices de centralidad más altos de toda Andalucía. Según el anuario de La Caixa, se trata de la capital de una de las provincias económicas de España, con una población flotante de más de 200.000 habitantes que acude habitualmente a comprar en ella.

Úbeda vive principalmente del sector servicios, el comercio y la administración, que ocupan el 49% de la población activa. Pero además el peso de la agricultura es enorme, siendo el centro neurálgico del olivar y de la producción aceitera, y uno de los mayores productores y envasadores de la provincia de Jaén de aceite de oliva, piedra angular de toda su economía. De hecho, la comarca de La Loma viene siendo la mayor productora mundial, con un 15% de toda la producción aceitera mundial. Otras actividades complementarias son la industria, la ganadería y un incipiente turismo.

El gentilicio formal de la localidad es ubetense, aunque sus habitantes, principalmente en los pueblos de alrededor como Torreperogil, Sabiote, Baeza, Villacarrillo, Rus o Canena, también son conocidos como ubedeño

El municipio de Úbeda tiene una extensión de 402 km², con una población de 36.025 habitantes. Cuatro ríos riegan las tierras ubetenses: Guadalquivir, Guadalimar, Guadiana Menor y Jandulilla, pero ninguno de ellos baña la ciudad. En las vegas del Guadalquivir y Guadalimar aún predomina la agricultura intensiva de regadío (algodón, cebolla, tabaco, remolacha, etc.). En adición, también hay zonas declaradas paraje natural, como es el Paraje Natural de los Embalses del alto Guadalquivir, los embalses de Doña Aldonza, Pedro Marín y Puente de la Cerrada (Puente la Cerrá, en el habla local). Estos embalses están fuertemente colmatados, por lo que ha resurgido una gran cantidad de vegetación lacustre, y en ellos se pueden encontrar fauna diversa como la focha común, patos, flamencos o el calamón, con su vivo plumaje azul.

Las últimas investigaciones arqueológicas han arrojado seis mil años de antigüedad; Úbeda es la “ciudad más vieja de Europa occidental”. ambién existen restos argáricos, oretanos, visigodos y tardorromanos, en el solar actual donde se asienta. A su vez había con anterioridad un importante oppida ibero de población autóctono, llamado Iltiraka en lengua íbera, y después dependiente de la colonia romana de Salaria, es conocido como Úbeda la Vieja, estando situado frente a la desembocadura del río Jandulilla en el Guadalquivir. Bajo el imperio romano la antigua ciudad-estado íbera ya sería conocida como Betula (Baetula), siendo el centro de numerosa población diseminada. En tiempos de godos, los vándalos destruyeron la región al completo y sus moradores pasaron a concentrarse al sitio que hoy conocemos, por motivos más bien ignorados. La ciudad como entidad con una cierta importancia reaparece con la llegada de los árabes, en particular con Abderramán II, quien la refunda con el nombre de Ubbada o Ubbadat Al-Arab (Úbeda “de los árabes”), con la intención de controlar desde aquí a los revueltos mozárabes de Baeza. Como ciudad musulmana, se rodeó de más murallas defensivas y se convirtió en una de las ciudades de mayor importancia de Al- Andalus, debido a su artesanía y comercio. Así llegó a convertirse en un rico e importante bastión que poseer.

Este cúmulo de factores (situación geográfica y consiguiente dominio de vías de comunicación, su extensa y rica jurisdicción, gran alfoz y presencia de una nobleza cada vez más poderosa) sentó las bases a lo largo de los siglos XIV y XV del esplendor de la Úbeda del siglo XVI. Al finalizar la conquista de Granada, asistimos a un desarrollo económico de la ciudad basado en la agricultura y en una importante ganadería caballar y mesta propia, que fundamenta el periodo de mayor esplendor de la ciudad, siendo muy importante la roturación de bosques y puesta en valor de nuevas tierras. La paz y el desarrollo económico lleva consigo un aumento demográfico, alcanzando la ciudad una población de 18.000 habitantes, siendo una de las más populosas de toda España. Comenzando con Ruy López Dávalos, Condestable de Castilla con Enrique III y Beltrán de la Cueva, valido de Enrique IV, sus nobles encuentran acomodo en altos cargos de la administración imperial.

Tras la nobleza ubetense, el siguiente gran estamento privilegiado es el clero. La diócesis de Jaén es enormemente rica, su mitra, posiblemente, fuera una de las más ricas de España, y el clero ubetense tenía altos cargos en ella. También hallamos un colectivo de vecinos que han prosperado (judíos o muladíes mayormente) y que genéricamente hubieran sido el germen de una incipiente burguesía. Se trata de profesionales, tales como médicos, sastres, escribanos, boticarios y, naturalmente, un estimable número de mercaderes ricos. Más abajo, existía todo un variado repertorio gremial propio de un núcleo de población rico y expansivo. El ejército y la milicia cerraban éste grueso estamento. El tercer estamento era un número basto de labriegos de las tierras de los nobles y pequeños campesinos.

Especialmente destacable es el papel de Francisco de los Cobos, secretario del Emperador Carlos I. Con él entra el gusto por el arte en Úbeda, y como si fuera una pequeña corte italiana, de manos del arquitecto Andrés de Vandelvira y sus seguidores, Úbeda se llena de palacios. Su sobrino, Juan Vázquez de Molina, secretario de Estado de Carlos I, y de su hijo, Felipe II, continúa lo iniciado. En toda Úbeda arraigan fuerte las corrientes humanistas del Primer Renacimiento.

En 1526 el Emperador Carlos visita la ciudad y jura guardar los privilegios, fueros y mercedes concedidas a Úbeda.

  • Ciudad-acrópolis: Entorno al cerro de Ibiut, actualmente cerro del alcázar, se fortificó un oppidum ibero que acabó por constituir la matriz de la alcazaba de Úbeda.
  • Herencia hispano-musulmuana (siglos IX al XIII): la ciudad acrópolis amplia el recinto amurallado con su respectivo alcázar en el reborde de la cornisa natural, medinas con mallas viarias mínimamente estructuradas por los ejes que conectan con las puertas de la ciudad.
  • Ciudad Mudéjar (siglos XIII al XV): territorio de frontera con el reino Nazarí. La ciudad sigue siendo heredera, en sus líneas básicas, de la estructura islámica: refuerzo del recinto amurallado y cristianización de las antiguas mezquitas.
  • Ciudad Renacentista (siglo XVI, Edad de oro): el auge socio-económico explica la inusitada renovación practicada sobre la ciudad mudéjar, las reformas renacentistas se yuxtaponen a la imagen medieval y representan la construcción de espacios simbólicos dirigidos por los poderes civiles. La estructura de la ciudad se consolida y alcanza su plenitud urbana y arquitectónica. Con modelos italianos y notas francesas se construyen los palacios y casas hidalgas ubetenses, —se han catalogado más de 250—, cuyos modelos tienen una continuidad hasta el siglo XVIII, inicio de la decadencia de la ciudad.

–Aquí teneis un plazo de Úbeda con el nombre y situación de los principales monumentos que están en el casco histórico:

Durante la mañana y hasta las 14,15h visitas a: Plaza de San Pedro dónde vemos

Exteriormente:

IGLESIA DE SAN PEDRO. Es una de las parroquias más antiguas de la ciudad. Fue reedificada en el último tercio del siglo XIV (tras la destrucción de Pero Gil), quedando escasos restos de la anterior fábrica del siglo XIII, tales como el ábside semicircular.

Ha sufrido después varias intervenciones, destacando la de la fachada renacentista de 1605, construida por el discípulo de Vandelvira Alonso de Barba, bajo el obispo de Jaén Sancho Dávila (1605-1615).

Probablemente fue una mezquita convertida al culto cristiano después de la Reconquista, siendo parroquia -dependiente de la jurisdicción del arzobispado de Toledo en el siglo XIII- hasta que a mediados del siglo XIX queda agregada a la iglesia de Santa María.

Exterior: La portada principal consta de dos cuerpos, el inferior centrado por arco de medio punto con columnas corintias a los lados y retropilastras; en las enjutas vemos los relieves de dos virtudes, la fé y la caridad. Sobre el entablamento se encuentra un segundo piso de orden jónico, cuyo hueco central cobija la imagen sedente del santo titular. A ambos lados aparecen dos grandes escudos del obispo promotor, todo rematado por pináculos piramidales. Se trata de una portada que repite esquemas renacentistas.

La portada de poniente, con arco de medio punto, fue cegada cuando se construyó el coro -es recto, de construcciones antiguas protogóticas-.

La torre campanario, de la misma época que la portada principal, es sencilla y consta de un cuerpo cúbico con cuatro vanos para el cuerpo de campanas. Actualmente no ocupa su original emplazamiento.

El ábside exteriormente presenta pilares escalonados y arcos polilobulados, restos protogóticos de la antigua fábrica del siglo XIII.

Interior: Su interior ha sido reconstruido en varias ocasiones. Presenta en la actualidad una única nave de salón cubierta por bóveda de cañón con capillas laterales, la mayoría góticas.

El ábside es poligonal con vanos ojivales.

Presenta un gran valor histórico, pués fue una de las parroquias en que se dividía la ciudad medieval, en la que se aprecia el interés renacentista de siglos posteriores por transformar el aspecto externo, mediante la construcción de fachadas sobre los templos medievales.

PALACIO DE LOS OROZCO (Siglo XIX), se alza como telón de fondo de la plaza de San Pedro, conformando un pequeña espacio urbano de gran atractivo, con una zona ajardinada en torno a una fuente central.  Es una obra decimonónica de influencia francesa y pinceladas modernistas, con arcos carpaneles en sus puertas y ventanas, decoración de guirnaldas y bellos balaustres en ventanas y mirador.

Constituye uno de los escenarios en que se desarrolla la acción de la novela Beatus ille (1986), de Antonio Muñoz Molina.
Hasta hace pocos años, fue capilla del colegio de las Hermanas Carmelitas de la Caridad, que estaba instalado en el Palacio de los Condes de Guadiana.

PALACIO DE LOS CONDES DE GUADIANA. Es llamado así por su pertenencia durante mucho tiempo a los descendientes de D. Lope de la Cueva y Guzmán, primer Conde de Guadiana desde 1711.

El palacio se edificó en la última década del siglo XVI y su torre posteriormente en el siglo XVII -entre 1611 y 1615-, concebida como un apéndice para mostrarse a la calle Real.

La torre consta de cuatro cuerpos. El primero es una repetición del cuerpo inferior del palacio. El segundo y tercero tienen un esquema similar, formado por tres grandes huecos, el central esquinado, con columna dórica de mármol blanco a modo de mainel, con estípites antropomórficos a ambos lados, sobre los que se eleva entablamento y cornisa con molduraje clásico, rematado por los escudos de la familia coronados con frontones curvos. Por último, el cuerpo ático es un elemento vandelviriano junto con el balcón esquinado, como podemos apreciar en el Palacio Vela de los Cobos de Vandelvira, que incluye estos motivos.

En la torre se combinan elementos tradicionales de la zona con otros de origen flamenco y basados en láminas de edificios que se difundían por esa época. El gran decorativismo que posee nos muestra su carácter ostentoso y propagandístico, destacando la heráldica que nos habla de la genealogía familiar.

Esta obra está cargada de un simbolismo retardatario marcado por la mentalidad trasnochada de una antigua nobleza, que retoma la torre como elemento simbólico representativo de esta clase, recordando las antiguas torres de los castillos, aunque utilizando el nuevo lenguaje renacentista en un contexto urbano cuya funcionalidad defensiva ya no tiene sentido.

Interiormente visitamos

Iglesia de San Pablo

Esta iglesia, al igual que la plaza, tiene un marcado carácter celebrativo y asambleario, pues hasta el siglo XV se reunía en ella el Concejo de la ciudad y los nobles, cuyas pruebas de certificación de antigüedad de linaje se conservaban en una de sus capillas.

Fundada en el siglo XIII es una de las parroquias más antiguas de la ciudad, si bien el edificio, tal y como lo contemplamos en la actualidad, es posterior a 1368, año en que con motivo de la guerra por la sucesión al trono entre el rey Pedro I y su hermano don Enrique de Trastámara, fue incendiada y saqueada por don Pero Gil, partidario del primero.

Aunque el trazado de la planta, de tipo basilical con tres naves, es el original, la mayor parte de la estructura es gótica, a la que se suman importantes remodelaciones posteriores, que le confieren una gran variedad estilística.

Exterior

Portada principal. Abierta ante la plaza, y precedida por una escalinata, se levantó en 1511 durante el episcopado de don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, quien llevó acabo un amplio programa de renovación de las parroquias de su diócesis y cuyo escudo la preside.

igue un esquema gótico isabelino, de arcos apuntados con decoración de motivos vegetales enmarascados por un gran arco conopial.

El tímpano está decorado con un relieve de la Coronación de la Virgen, sostenida y rodeada de ángeles, y presidido por el Padre Eterno. En la parte inferior aparece la imagen de San Pablo bajo un doselete. Todavía son visibles, en los relieves, restos de la policromía original.

Junto a esta portada se construyó, a fines del siglo XVI, un cuerpo con molduras renacentistas y con una galería corrida, conocido popularmente como “El Tabladillo”, lugar desde donde se podían contemplar los acontecimientos públicos desarrollados en la plaza y desde el que, en opinión de algunos autores, se leían también las disposiciones eclesiásticas y del Concejo.

Portada de los Carpinteros. Situada a los pies de la iglesia, es uno de los pocos ejemplos de arquitectura tardorrománica de la ciudad. Levantada a finales del siglo XIII, presenta en la base un doble cuerpo con una serie de arquitos trilobulados. Las arquivoltas de la puerta aparecen decoradas con cabezas humanas y clavos.

Portada Norte. De sencilla resolución gótica, fue construida a finales del siglo XV y remodelada en el XVI. Presenta tres arcos ojivales coronados por el escudo del obispo Don Luis Osorio.

La torre, plateresca del siglo XVI, está rematada por un chapitel octogonal con una gran comisa.

Al exterior del ábside se adosa el mejor ejemplo de fuente pública renacentista de toda la ciudad. Su construcción formó parte del programa de reformas y mejoras urbanas llevadas a cabo en Úbeda durante el siglo XVI, que incluyó el control y limpieza de minados, así como la canalización del agua hasta las fuentes públicas. Este pilar, concluido en 1591, tuvo a la vez un significado conmemorativo, al situarse en el centro neurálgico y mercantil de la ciudad, decorándose con los escudos de los Austrias, del Corregidor Juan de Gaviria, promotor de la construcción, y del Alcalde Mayor Maximiliano Espinosa de los Monteros.

Interior

El aspecto general es el de un templo gótico tardío, de planta de tres naves y cabecera poligonal. La del centro, de mayor altura, se separa de las laterales mediante una sucesión de arcos apuntados sobre pilares con columnas adosadas.

La nave del crucero se cubre con bóvedas de crucería góticas, mientras que en el resto, las primitivas cubiertas de madera fueron sustituidas por bóvedas a partir del siglo XVIII.

Toda la iglesia aparece circundada por capillas laterales, que, como es habitual, obedecen a fundaciones privadas construidas como lugar de enterramiento de las familias nobles de la ciudad. Destaca en todas ellas un magnífico trabajo de rejería renacentista.

Capilla de La Encarnación o de “Los Sanmartines”. De origen gótico tardío, fue fundada a principios del siglo XV por Ruy Pérez de Sanmartín. Es remodelada a partir del siglo XVII, momento en que se le incorporan los frescos de la bóveda con la representación de los cuatro evangelistas, obra del pintor local Juan Esteban de Medina. Contiene el sepulcro de don Juan de Monsalve y Sanmartín, sucesor del fundador y regidor de la ciudad, del que se conserva la escultura yacente con armadura -siglo XVI-. La reja del siglo XVI, debida al jiennense Maestro Bartolomé, se encuentra policromada por ambas caras y se remata con el escudo de Monsalve coronado por la Virgen rodeada de ángeles.

Capilla de la Purísima Concepción o de “Los Merlines”.Fundada por don Diego Merlín a mediados del siglo XV, sigue también esquemas góticos, tanto en su bóveda de crucería como en el altar gótico-flamígero. En la reja del siglo XVI se representa la escena del abrazo de Santa Ana y San Joaquín delante de la Puerta Dorada y la historia de Adán y Eva.

Capilla de San Ildefonso o de La Aurora. Fundada a principios del siglo XVII, conserva en el interior, en los muros laterales, dos frisos con óleos en los que se representan escenas religiosas.

Capilla del Camarero Vago o “de Las Calaveras”. Fundada en la primera mitad del siglo XVI por don Francisco Vago, camarero servidor del obispo benefactor de la diócesis Don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce, constituye uno de los mejores ejemplos de la arquitectura funeraria ubetense. La portada, plenamente plateresca, presenta una estructura de retablo decorada con un interesante programa escultórico alusivo a la muerte del cristiano como tránsito a la vida eterna. El arco de ingreso se encuentra flanqueado por pilastras decoradas a base de grutescos. Sobre éste, dos medallones con la representación de la Virtud y la Caridad. Todo el conjunto se remata con una representación del Purgatorio. El interior, que alberga el sepulcro de don Francisco, conserva algunos restos de la decoración pictórica mural llevada a cabo, en 1545, por Julio de Aquiles, autor de las pinturas del Tocador de la Reina en la Alhambra de Granada.

Capilla de Las Mercedes o “Del Encaje”. Siglo XVI. Según la tradición historiográfica local en esta capilla se reunía el Concejo de la ciudad para celebrar sus cabildos y tomar los acuerdos municipales, y se custodiaban los archivos de la Universidad de Priores y Beneficiados, así como de certificación de linaje de la nobleza de la ciudad, hoy desaparecidos.

Visita exterior al

AYUNTAMIENTO VIEJO

Construido -o totalmente remodelado- en 1604, según Camón, el antiguo Palacio del Concejo debió presentar en un principio una forma bien distinta a la actual. Ya, la primera noticia de estas Casas Consistoriales nos la brinda un documento, fechado en 1512, por el cual la Reina Juana manda la construcción de una Audiencia en Úbeda, según trazas de Siloé, trazas que a buen seguro nunca se llegaron a ejecutar.

Sin embargo es casi seguro que ya desde la remodelación de finales del XVI o principios del XVII existían los soportales, al menos en su arqueríabaja, construidos en torno a los dos lados del edificio, pues los salmeresde arranque de los arcosde la actual calle Rúa o María de Molina (idénticos a los de la fachada principal) así lo evidencia. Ambas logias correspondían, por separado, a plazas distintas y hoy, tras las reformas urbanísticas del XIX, desfiguradas. La fachada existente en la actualidad constituye un espacio emblemático y abierto a la Plaza del mercado; la galería, hoy inexistente, se abría a su vez a la desaparecida Plaza de Abajo, o centro urbano de carácter comercial. Declarada en ruinas esta galería, el Concejo ordena su demolición emprendiendo las definitivas obras de reforma en 1680. Estas obras, ejecutadas por el maestro Manuel del Álamo, consistían en añadir a la actual fachada un segundo cuerpo o arquería superior, reforzando éste con los machones laterales, en cuyo vértice superior son instaladas las hornacinas con las imágenes de San Miguel y San Juan de la Cruz, Patrón y Copatrón de la Ciudad.

El edificio, a juicio de Chueca Goitia queda concebido como una doble logia, por influencia notable de los edificios comunales italianos, influencia que en España se hace particularmente propicia en Aragón, Levante y Andalucía. El gran porche de la Planta baja -no olvidemos que en su costado lateral existió otro idéntico- está constituido en fachada por tres elegantísimos arcosque descansan sobre parejas de columnas corintias. Dada la fragilidad, muy andaluza, de los sistemas sustentantes, las bóvedas que lo cubren hubieran provocado peligrosos empujes de no ser por la utilización del recurso de los tirantes de hierro aparentes, caso rarísimo en España, que una vez más pone en relación el edificio con formas y procedimientos italianos. Las bóvedas, siguiendo una costumbre estilística comarcal, son vaídas.

Sobre la logia inferior, la superior en forma de galería se desarrolla en seis arcosde menor proporción, con juiciosa distribución de las columnillas sustentantes, simples o pareadas, según correspondencia con los arcosy soportes del piso inferior.

En cuanto a la paternidad del primitivo diseño, dado su marcado acento italianizante, es factible pensar en la posible intervención del arquitecto jiennense Francisco del Castillo.

PALACIO VELA DE LOS COBO. Palacio señorial construido por Andrés de Vandelvira a mediados del siglo XVI. Su fachada, compuesta por tres cuerpos, se caracteriza a nivel compositivo por la manera en que los elementos aislados -portada y balcones- destacan sobre los muros desnudos. La portada, de dos cuerpos, presenta en el inferior puerta adintalada entre columnas corintias, y en el superior, balcón jónico con frontón y dos telamones o guerreros que sujetan la heráldica del promotor, don Francisco Vela de los Cobos, Regidor de Úbeda y Capitán de Caballería en la guerra contra los moriscos de Granada.

De la misma forma, destacan los balcones, todos con pilastras o columnas, entablamento y frontón, y barandas de hierro forjado.

El uso de los balcones, frente al de las ventanas, se impondrá en este tipo de edificios a partir de la segunda mitad del siglo XVI y se generalizará en el XVII. El balcón en esquina, muy uti1 izado en todo el Renacimiento español, presenta una columnilla media], en este caso de mármol, variante ésta que será frecuente en toda Andalucía. El tercer cuerpo está rematado por una galería abierta de carácter muy español y de amplio desarrollo en el Renacimiento castellano, decorada con motivos geométricos en las pilastras, arquerías y antepechos.

El interior fue remodelado en el siglo XIX y alberga una de las mejores colecciones privadas de arte de la ciudad, así como una importante biblioteca y archivo histórico

REAL MONASTERIO DE SANTA CLARA (Visitamos su interior)

El Convento de Santa Clara es un edificio religioso, catalogado como convento, bajo la advocación de Santa Clara de Asís. Declarado monumento nacional en 1979, y es uno de los monasterios más antiguos de Úbeda, que aún se encuentra habitado por monjas de clausura Clarisas.

Se trata este de la fundación conventual más antigua de Úbeda, realizándose esta en fecha indeterminada del siglo XIII. Presenta dos claustros, las dependencias conventuales y la Iglesia, esta con su coro.

Es el primer convento de monjas que hubo en Úbeda después de la Reconquista. Desde 1290 se conocen documentos que hacen referencia al Real Convento de Santa Clara, fundado por franciscanas. La reina Isabel la Católica se hospedó en él, en 1489, cuando se dirigía al sitio de Baza (Granada)

La portada principal barroca, en la plaza del mismo nombre, data de 1779. La conforma un arco de medio punto entre pilastras cajeadas que sostienen un sencillo entablamento conformado por triglifos y metopas. Sobre este una hornacina con la imagen de Santa Clara, está flaqueada por el escudo Real y el propio de la Orden. Se remata por un sencillo frontón triangular vacío en su interior.

Tras esta portada, se oculta una deliciosa portada mudéjar constituida por un arco polilobulado, que permite el acceso al interior de la Iglesia, y decoración con puntas de diamante y dientes de sierra. El escudo de los Austrias preside dicha portada.

Al interior una sencilla iglesia con planta de cajón y doble coro cerrado por reja y celosía a sus pies, alberga las Imágenes Titulares de las Cofradías de la Caída y del Santísimo Cristo de la Pasión.1

Las monjas viven de los dulces caseros que preparan de forma artesanal. Se sigue la tradición de que la novia debe llevar, en caso de matrimonio, una docena de huevos para que no llueva el día de su boda.

De su interior destacaremos la bóveda, con nervaduras, la cabecera y el arco toral que la separa de la nave principal que tiene cuatro grandes columnas que sostienen falsas bóvedas. El coro alto tiene una celosía de madera de puertas correderas y buena sillería. El coro bajo tiene reja de hierro desde el que se accede al claustro (patio cuadrangular con una galería porticada) mudéjar. El claustro (patio cuadrangular con una galería porticada) mayor, cuadrado, sostiene la galería superior adintelada, con arquería de medio punto. En el llamado ‘palacio’ existe una estancia con un buen artesonado policromo.

IGLESIA DE SANTO DOMINGO (visita exterior)

Exterior: Portada Sur: Es una de las primeras portadas platerescas de la zona y la primera en la que se emplea el balaustre a modo de soporte. La portada está centrada por un arco de medio punto, con despiece de grandes dovelas decoradas con rosetas en los extremos.

La línea de imposta está señalada por una moldura con fina decoración vegetal, recuerdo del estilo gótico. Sobre ésta se sitúan las columnas balaustradas a ambos lados.

El entablamento se dispone de forma anómala, pues el arquitrabe va a la misma altura que los capiteles, no sobre ellos. El friso lleva relieves vegetales, de roleos y sobre él la cornisa con molduras clásicas de ovas, dentellones… En las enjutas aparecen los escudos del obispo fundador. En una valoración general podemos decir que la portada es interesante por su originalidad y por ser la primera plateresca que se realiza en arquitectura religiosa, siendo el estilo gótico más requerido por los prelados.

Portada norte: Es un modelo simple de portada de finales del siglo XVI, clásico, con motivos ornamentales geométricos. La puerta de entrada de arco de medio punto está coronada por un ático compuesto de hornacina, en la que se instala la imagen del santo titular.

Interior: La planta es longitudinal, con una única planta de salón y capillas en el lado sur de estilo gótico, con cabecera semicircular cubierta por bóveda de homo. Destaca la armadura mudéjar que la cubre, que es ataujerada de par y nudillo, con grandes tirantes pareados de lacería mudéjar y amizate de casetones de estilo renacentista.

Es un bello artesonado mudéjar, ejemplo único conservado en la ciudad.

PUERTA DE GRANADA Se denomina así por ser la salida hacia el antiguo Camino Real de Granada. Junto a ella, adosado al muro, delante de un gran arco cegado de descarga, se localiza un pilar abrevadero seguramente de la misma época y aún hoy en uso. La puerta ubicada en la misma línea de muralla presenta un reducido tamaño y un sencillo arco de medio punto. Parece ser que hubo una puerta anterior que está cegada, de la que quedan huellas al lado de la actual y que estaba defendida desde el adarve por un matacán.

IGLESIA DE SAN LORENZO (Visita exterior)

Su portada, ejecutada a mediados del XVI, renacentista y sencilla, está compuesta por arco de medio punto enmarcado por pilastras. Al igual que Santo Domingo -en fase de restauración-, esta iglesia permanece cerrada.

Situada en el borde sur de la ciudad, se encuentra adosada al recinto amurallado y muy próxima a la Puerta de Granada.

Esta iglesia fue parroquia hasta 1842, que se agrega a Santa María. Ha sufrido reparos y modificaciones desde el siglo XIV, y a lo largo del siglo XVI se reconstruye totalmente. La torre se termina en 1542, la fachada es de 1566, según consta en una inscripción en el arco de su portada; y el coro se construye en 1501.

Interior: Presenta una organización en planta bastante simple. Consta de una única nave de salón con capillas laterales cubiertas por arco de medio punto con intradós de casetones, que sustituye a la desaparecida techumbre mudéjar de madera policromada.

Siguiendo un tipo bastante frecuente, presenta un coro alto a los pies sobre arco escarzano.

La capilla mayor, sobre amplias gradas, está cubierta por una bóveda adornada con yesería barroca y se cierra con testero plano.

Exterior: Exteriormente destaca la espadaña (torre) cubierta de hiedra, elemento esencial que singulariza el espacio en el que se inscribe, entre la Casa de las Torres y el camino que conduce a la Puerta de Granada, ofreciendo un peculiar aspecto de estampa romántica.

Posee dos portadas, la de los pies, actualmente clausurada-invisible desde la calle por estar encerrada en un huerto-, es bastante simple. Bajo un hastial con el típico perfil de artesa invertida, se abre un amplio hueco adintelado, a eje con el cual se sitúa una ventana de proporciones cuadradas.

La portada principal, muy sobria, con decoración renacentista, está compuesta por arco de medio punto entre pilastras.

Centrada sobre el arco se encuentra una hornacina que albergaba la imagen de San Lorenzo -hoy en una de las torres de Santa María-. A los lados aparecen dos escudos con una parrilla, atributo del santo titular que alude al martirio a que fue sometido (calcinado sobre una parrilla).

CASA DE LAS TORRES (visita interior)

La Casa de las Torres ó Palacio de los Dávalos, es un palacio civil

Historia: Declarado monumento nacional, es la sede en la actualidad de la Escuela de Arte (antigua Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de la ciudad). Palacio originalmente medieval, construido por el Condestable Ruy López Dávalos, sufre diversos cambios en su construcción a lo largo de los siglos de cuya autoría y fecha de edificación exacta se conoce poco. Se tiene constacia firme de una nueva edificación, erigida sobre el viejo edificio y solar de los Dávalos, hacia 1520. En 1934, el ayuntamiento, preocupado con su conservación, permutó unas tierras a cambio de la titularidad del dicho palacio, haciéndole grandes mejoras. En 1943 se instala la Escuela de artes y oficios y el Museo Municipal.

Descripción: El palacio es un modelo de alcázar urbano torreado. De aire medieval, mezcla elementos renacentistas. Tiene una bella portada plateresca de estilo castellano, dividida en tres cuerpos y flanqueada por dos torres que le dan nombre. Las torres constituyen, en el prototipo ideal de casa del XVI, un elemento de gran prestigio. Actualmente están más rebajadas que las originales.

En el interior, se encuentra un armonioso patio renacentista rodeado de doble arcada de columnas. La galería superior, con sus arquivoltas imbricadas, ofrece una atractiva alternancia de escudos y clásicos tondos. Un doble ábaco sobre los capiteles refuerza el carácter mudejar del mismo. Este patio constituyó un referente para los patios del Hospital de Santiago y del palacio Vázquez de Molina.

Visita exterior de los palacios:

PALACIO DE LOS MEDINILLA Siguiendo el recorrido por Úbeda, y de regreso al hotel para el almuerzo subiendo por la calle Jurado Gomez podemos ver la fachada del Palacio de los Medinilla, otra joya arquitectonica del siglo XVI. El palacio fué mandado a construir por el doctor Anguis Medinilla. Posee una bonita fachada y el patio de columnas típico del Renacimiento. Una bonita mansión palaciega.

1430 h, almuerzo en el hotel El Postigo

De primer plato: Andrajos de Úbeda con bacalao y rape; de 2º solomillo de cerdo ibérico con salsa de bacon, y de postre natillas caseras de la abuela. Todo ello regado con cerveza vino tinto y agua (según el gusto). Todo excelente.

-A las 17h salimos de nuevo para ver exteriormente,

-14,15 h Vuelta al hotel y almuerzo

– A las 17 horas salida del Hotel hacia la Plaza Vázquez Molina y visita al

Palacio de las Cadenas (hoy Ayuntamiento), también Palacio Vázquez de Molina

Sin temor a equívocos podemos afirmar que estamos ante la obra de carácter más clásico proyectada por Vandelvira.

La fachada principal consta de tres cuerpos y en ella se desarrolla, de forma ya coherente, un planteamiento de fachada orgánicamente estructurada.
A cada planta corresponde un orden arquitectónicamente diferente: Al inferior, corintio; jónico al medio y una combinación de telamones y cariátides al superior, invirtiéndose de esta manera los postulados ortodoxos enunciados por Vitrubio. Estos tres cuerpos están a su vez ordenados en siete ejes simétricos, siendo el paño central el lugar donde queda instalada la portada principal de acceso.

Como dato significativo del depurado perfeccionismo conseguido en esta fachada por su constructor, sólo decir que los tramos (intervalo entre pilastra y pilastra) que compone la triple ordenación de ella, son de diferente anchura; algo difícilmente perceptible, pues se trata de una corrección óptica intencionada, ideada para dotar al diseño de una mayor solidez, estabilidad y equilibrio.

El tercer cuerpo presenta en sus tramos ojos de buey, préstamo directo de Pedro de Machuca y su palacio de Carlos V en la Alhambra. Este cuerpo está coronado por una atrevida cornisa muy volada. Para contrarrestar el peso en las esquinas de tan enormes molduras, su constructor sitúa dos esbeltas y bellas linternas en los ángulos, lo que confiere al diseño gracia excepcional y firmeza.

El palacio en sí rezuma «savia bramantesca» -en palabras de Chueca Goitia-. El notable italianismo de su diseño, que encuentra precedentes en Palacios Romanos como el Giraldi, viene dictado al maestro, sin duda alguna, por su contacto con la obra de Machuca y el perfecto manejo de los tratadistas clásicos.

Franqueada la entrada de la fachada principal, fachada que es inequívocamente deudora, por su concepción apilastrada de la última producción de un León de Baptista Alberti, nos adentramos en el amplio zaguán, reconvertido -como ya indicábamos- en capilla de una única nave cubierta por bóveda de cañón rebajada. En su cabecera, la cripta del primitivo convento. A los pies, el coro, que se comunica a su vez con la Sala Capitular.

Atravesando el zaguán-capilla, nos encontramos el patio central. Este queda desplazado considerablemente en planta a la derecha, en base a solucionar el espacio ocupado por la escalera principal. Es de doble tramo, compuesto por cinco arcos en cada uno de los lados del cuadrado. Las columnas son sensiblemente estilizadas, denotándose en ello un cierto alejamiento del canon clásico y un preexistente regusto por ‘el módulo andaluz de origen nazarita. Sus capiteles son de orden corintio y sus fustes de mármol blanco de tipo genovés.

Las arquivoltas presentan una moldura simétrica, apareciendo en las claves ménsulas de origen siloesco. Sobre las arquivoltas se levanta un entablamento completo de sencilla molduración.

En las enjutas unos escudos sobre filetería confiere al patio el acostumbrado carácter emblemático.

Como notable novedad, frente a los restantes patios renacentistas de la ciudad, Vandelvira cubre las galerías bajas con unas ligeras bóvedas de aristas. Este abovedamiento presta al conjunto unas claras resonancias florentinas.

Mención especial, ya en su interior, merece la gran sala del Archivo Histórico, situada en el cuerpo ático y cubierta por un impresionante artesonado mudéjar.

Por otra parte, la Sala Capitular presenta una decoración al fresco de cierto interés histórico, realizada en 1559.

El Salón de Plenos, de recio gusto decimonónico, está decorado con lienzos del pintor ubetense José Tamayo. En su antesala, o Salón de Permanentes, una hermosa tabla gótica de la Virgen de los Remedios (que muy bien podríamos definir como la Virgen de los Fueros Municipales), trasladada desde la antigua Plaza de Toledo.

Otras obras de interés existentes en el edificio son un lienzo de Blas Muñoz, representando a San Francisco (procedente del Museo del Prado), un retrato de Isabel II, pintado por Esquivel, varias copias italianas, mobiliario del siglo XVI, etc., etc.

Sacra Capilla del Salvador

Templo de máxima complejidad programática, acercarse a visitarlo, supone ante todo, la búsqueda o el encuentro con su promotor, el alto dignatario español del siglo XVI Francisco de los Cobos; con Diego de Siloé autor de las trazas generales del templo; con Andrés de Vandelvira, maestro de obras y artista del Renacimiento; con Berruguete, autor del antiguo retablo del altar mayor, del que solamente nos ha quedado como originario la grandiosa figura de Cristo en la transfiguración; con el francés Esteban Jamete, escultor pétreo de la fachada y sacristía; con Francisco de Villalpando, autor de la soberbia rejería, separación simbólica y real del espacio reservado y el espacio popular de la iglesia, y en definitiva, un encuentro con la empresa más ambiciosa de toda la arquitectura religiosa privada del siglo XVI, un templo que en su día fue símbolo de prestigio y de poder y hoy es una clave imprescindible para el disfrute y conocimiento del Renacimiento español.

Para el ciudadano de Úbeda, El Salvador, al igual que el Hospital de Santiago y la iglesia de Santa María, es un emblema de “importancia” para la ciudad. Muestra de ello, ya en el siglo XVI, los capellanes de la iglesia ante la crítica del personero municipal hacia el lujo superfluo y la mucha pompa de la fábrica expresan: “la ciudad bien que se honra de la grandiosa capilla… y era lo primero y principal que mostraban a los señores que vienen a ella “.

La planta: De dimensiones y conceptualización humanista, con escasísimos ejemplos similares en España, es la unión del círculo y el rectángulo, dos espacios diferentes en usos y funciones simbólicas.

La cabecera, con planta centralizada cubierta por cúpula, -símbolo funerario- sigue el modelo clásico del Panteón de Roma y la nave longitudinal con capillas en nicho, el de basílica al modo romano.

Siguiendo planteamientos humanistas del siglo XVI, la planta del Salvador nos recuerda el célebre dibujo de Francesco di Giorgio, donde las proporciones del cuerpo humano son llevadas a la imagen de una planta.

Fachada principal: A primer golpe de vista, la fachada del Salvador, exultante en decoración escultórica, ofrece una silueta recortada, un cierto aire oriental en la torre, unos resabios medievales en los contrafuertes y un frontón desnudo en el último cuerpo, bajo el cual se sitúa una triple ventana, probable alusión al misterio de la Santísima Trinidad, y una imponente portada renacentista que, a imagen y semejanza de la portada del Perdón de la catedral granadina, sigue una estructura de gran arco de triunfo.

En cuanto a contenido simbólico, es una de las fachadas más ricas del Renacimiento español. Realizada por Esteban Jamete, desarrolla un complejo y abrumador mensaje escultórico que alude a la muerte, al honor, a la gloria familiar y a Cristo Salvador, todo bajo un lenguaje en el que se utiliza el Antiguo y Nuevo Testamento y el mundo clásico pagano.

Con diferentes niveles decorativos y de calidad escultórica, es recomendable descubrir el fuerte carácter simbólico de las torretas de los laterales, con decoración de guirnaldas y bucráneos, que solían ponerse en los templos clásicos en memoria de los sacrificios; los escudos de los fundadores sostenidos por madonnas y guerreros sobre sarcófagos entreabiertos; en los contrafuertes, los relieves de dos de los trabajos de Hércules, la lucha contra el centauro y los toros de Gerión; los frisos con la representación de la caída del maná, el abrazo de la puerta dorada, el nacimiento de María o la adoración de la serpiente de bronce; y centralizando la fachada, el alto relieve donde se escenifica el pasaje evangélico de la transfiguración de Jesús en el Tabor, motivo que se vuelve a repetir en el retablo del interior.

Y eso sí, antes de adentrarnos en el templo, conviene echar un vistazo al desapercibido intradós del gran arco de entrada, donde se encuentran esculpidos los dioses del mundo pagano.

Diversas opiniones expertas se han lanzado a interpretar esta fachada, que aparte de su carácter humanista, sorprende por un diálogo cristiano-pagano único en la arquitectura religiosa de la comarca. Es un templo que Francisco de los Cobos levanta a Dios Salvador, pero, sobre todo, a sí mismo, en una exaltación de la inmortalidad tanto del hombre como de Cristo.

Portadas laterales: Son interesantes arcos de triunfo de un plateresco avanzado y culto, profusamente decoradas escultóricamente con toda probabilidad por Esteban Jamete.
La portada norte que da a la plazoleta del Padre Antonio, netamente vandelviriana, está dedicada a Santiago Matamoros, patrón de la orden de caballería a la que pertenecía Francisco de los Cobos. Ofrece estructura de arco triunfal coronada por frontón semicircular. La portada sur organizada en doble cuerpo, del que el superior alberga los alto relieves en nichos de San Juan Evangelista y Bautista y San Marcos. Flanquean la fachada las figuras exentas de la Fortaleza y la Justicia. Estamos ante una portada de fuerte carácter italianizante, pagana, neoconversa y humanista, cuyo frontón alberga un tondo compositivamente italiano y pagano de una matrona que representa la caridad y a los extremos dos figuras femeninas; abrazadas una a la cruz y otra con las tablas mosaicas, símbolos de la religión cristiana y la religión judaica.

Interior del templo: En cuanto traspasamos la cancela. llama la atención cómo la actual solería marmórea ajedrezada en blanco y negro, se encuentra revestida por un alfombrado de esparto -artesanía históricamente ligada a la ciudad- lo que le confiere una nota de peculiar ambientación.

La primera impresión recibida es con seguridad la imponente reja. Considerada la mayor de la ciudad, está atribuida al maestro rejero, arquitecto, escultor y tratadista Francisco de ViIlalpando. Ejecutada en 1555, es una artística pieza de la tradicional rejería española, que actúa a manera real y simbólica de divisoria entre el espacio reservado para capilla familiar y cripta funeraria con el espacio público del templo. Decorada con grutescos, sibilas que llevan como atributo el cuerno la abundancia, cuatro tondos que representan las virtudes, la heráldica damiliar, el tema funerario de los bucráneos y la inscripción “Sólo a Dios de debe honor y gloria”, es una pantalla que produce un juego lumínico que compagina las tonalidades del repujado, cincelado y dorado de la reja con el dorado del pan de oro del retablo mayor.
Esquemáticamente la iglesia responde a una rotonda con cúpula  y linterna, nave con tres capillas a cada lado, cubierta con nervaduras góticas, coro de arco escarzano (gótico retardatario) a los pies, y un deambulatorio o tribuna que la recorre.

Se trata de un cilindro (la rotonda) perfectamente enlazado con un rectángulo, (la nave de la iglesia) por medio de un gran arco (toral) que deprime su intradós hacia la clave, con lo que visualmente se atenúa el problema de la unión, que, por otra parte, queda realzada a través de un ritmo alterno que viene marcado por doce grandiosas medias columnas clásicas (corintias) sobre pedestales adosadas a los muros, distribuidas seis en la nave longitudinal y seis en la rotonda o capilla mayor, manteniendo un posible simbolismo del número doce (doce profetas, doce apóstoles, doce tribus de Israel…).

Una visión detenida y global del Salvador conlleva la impresión de estar ante un templo en el que sorprende la simetría de ordenación del conjunto y una rigurosa proporcionalidad milimétrica, impresión que responde a una estudiada dimensionalidad humanista, tema muy utilizado en el Renacimiento.

El templo durante siglos ha ido acumulando piezas de sumo valor. Un repertorio de esculturas, reliquias, orfebrería y pinturas, adquiridas o regaladas a su fundador, tales como una Piedad de Sebastián de Piombo, hoy en el Museo del Prado; un cáliz de oro, regalo de Carlos V; una macolla de cruz procesional de Francisco Martínez de 1542; una cabeza relicario; un calvario de Pieter Coecke, hoy en la casa de Pilatos de Sevilla; un crucifijo de marfil del siglo XVI, o el archiconocido San Juanito atribuido a Miguel Angel. A ello se suma lo que permanece de la sillería del siglo XVI, un órgano, una soberbia y curiosa tribuna al lado del evangelio para la familia y unos dorados retablos barrocos que encubren a la iglesia renacentista. Estamos ante una iglesia invadida de una luminosidad diáfana, cenital, que invita al visitante a recrear mentalmente la ambientación originaria de lo que fue una culta y humanista iglesia del siglo XVI español.

La sacristía: Diseño de Andrés de Vandelvira de hacia 1540, que vendría a sustituir a la primitiva, se presenta con interesante portada de acceso -en esviaje-, alarde de un ejercicio de composición arquitectónica. En esta puerta sobredorada, que originalmente sólo se presentaba en piedra, se desarrolla una representación iconográfica de la visión de Augusto o escena de Ara Caeli, leyenda por la que el Senado romano, con el fin de premiar al emperador Octavio por la paz dada, quiere darle trato de divinidad, ante lo cual el emperador pregunta a la sibila de Cumas si el mundo vería nacer algún día un hombre más grande que él.

El día de Navidad, la sibila a solas con el emperador ve aparecer en la mitad del cielo un círculo de oro alrededor del sol y en el centro del círculo había una virgen llevando un niño en su seno. La sibila dijo: “Este niño será más grande que tú”, y se oyó una voz que decía: “Este es el altar del cielo (Ara Coeli)”.

La sacristía arquitectónicamente está planteada con tres tramos divididos lateralmente por una serie de arcosolios o arcos ciegos y cubierta con bóvedas vaídas, reiterativamente utilizadas por Vandelvira.

Es una perfecta conjunción de volúmenes, proporciones, preciso corte de la piedra de las bóvedas y una sabia solución lumínica, resuelta a través de dos ventanales simétricos situados a los pies y en la cabecera.

Asimismo, este espacio reservado a la casta sacerdotal, con una programática decoración escultórica a la manera miguelangelesca, obra del escultor Esteban Jamete, presenta un complejo e intelectual programa de contenido clásico, filosófico y moral. Motivos heráldicos, cariátides, atlantes, ocho ángeles apocalípticos coronando las claves de los arcos, ocho medallones con alegorías humanizadas y doce sibilas entre proféticas y apocalípticas, escenifican una visión pagana, cristiana y glorificadora por la que el Salvador del mundo era el Salvador de la familia de los Cobos.

CASA DE LOS MANUELES (Visita exterior)

Construida en las primeras décadas del siglo XVII, presenta una única fachada dividida en dos cuerpos de marcada horizontalidad. En el primer piso, de zócalo y bocel, se establece de un modo centralizado la portada. Esta, adintelada y enmarcada por columnas corintias de fuste estriado, se completa con un gran frontón semicircular, sobre entablamento, con decoración en su tímpano de rosetas y ángeles tenantes de escudo sobre filetería.

CASA DE LOS SALVAJES

Edificada en la primera década del siglo XVI, fue morada de Don Francisco de Vago, Camarero del Obispo Don Alonso Suárez de la Fuente del Sauce.

De portada adintelada destaca la existencia -enmarcados por alfiz gótico- de dos espléndidos tenantes, grotescas figuras conocidas como «salvajes» que sostienen una láurea con las armas episcopales del Obispo. En un pequeño escudo aparte los nexos FI.SE.Estos tenantes cautivos, o salvajes, imágenes tan habituales en la arquitectura local de las primeras décadas del siglo, aparecen como elementos simbólicos referenciales a la antigüedad del linaje.

Museo de San Juan de la Cruz. (Efectuamos la visita interior -1,50 eur donativo)  Calle del Carmen,

Desde 1978 el cnovento de San Miguel de las Carmelitas descalzas cuenta con este museo donde, con un carácter ambiental, se exponen distintos objetos relacionados con la vida y obra de San Juan de la Cruz, entre los que cabe destacar:

Dos manuscritos sobre los procesos de beatificación y canonización del Santo, iniciados en Úbeda en 1617.

Talla en madera de San Miguel Arcángel, de José Risueño del -siglo  XVII.

Cristo Caído, obra de Juan de Mesa -siglo XVII-.

Maqueta en terracota para la realización de una imagen a mayor escala emplazada en un convento de Igualmente, el Convento cuenta con una Biblioteca Sanjuanista, en la que se recogen todas las publicaciones relacionadas con el Santo, así como primeras ediciones de su obra.

– Durante el paseo, visita exterior de los

Palacio de Francisco de los Cobos

Palacio del Marqués de Mancera.

Torre del Tesorero

Mandado construir por dos hermanos canónigos de la Colegial de Santa María, es conocido así por ser don Pedro de Toledo, primer marqués de Mancera y virrey de la nueva España (Perú), el último gran personaje que lo habitó. Junto al Palacio de los Condes de Guadiana en la calle Real o el Palacio del Marqués de Busianos en la calle Trinidad, es una de las tres construcciones civiles realizadas en Úbeda en ese difícil paso de finales del siglo XVI principios del siglo XVII, en el que la arquitectura local, calificable de manierista, sigue imbuida por el potente Renacimiento. Asimismo, junto á la torre del palacio de los Condes de Guadiana y la Casa de las Torres en la plazoleta de San Lorenzo, es uno de los ejemplos más representativos de la tipología casa-torre de herencia medieval, que aún a finales del siglo XVI, y como un viejo símbolo desfasado, representa urbanísticamente la presencia arquitectónica y emblemática de viejos linajes guerreros.

La portada: Consiste básicamente en una entrada adintelada flanqueada por columnas sobre pedestales, sobre la que hay un balcón también flanqueado por la heráldica familiar.
Se trata de un modelo inaugurado por Andrés de Vandelvira en los palacios renacentistas, que es asimilado e implantado como -tipo-, ya que se repite en diferentes edificios públicos, palacios y casas señoriales, incluso en el siglo XVIII.
De este palacio, que rezuma clasicismo, sólo una ventana, en un extremo de la fachada, sigue un esquema barroco, propio del período estilístico de la edificación.

Y otros edificios como

el Antiguo Pósito, Construido en 1570 para alojamiento de esta Institución de crédito agrícola, el edificio es remodelado en 1785. Posteriormente le es añadida una antigua portada con decoración de espejos en su fachada de poniente.

Magnífico exponente de caserón urbano barroco, en él los hermanos Machado sitúan algunas de las escenas de «La Marquesa de Bermejo».

la Cárcel del Obispo,

También conocida como emparedamiento de Sancho Iñiguez. Lugar destinado para comunidad de «arrecogidas».

Fue fundado por Doña Mencía López de Zambrana, hermana del mencionado Sancho Iñiguez, en la primera mitad del siglo XV. El edificio (al menos su actual fachada), comunicado con la Iglesia Colegial de Santa María por una tribuna, data de la segunda mitad del siglo XVI, aunque su desaparecido patio, de estilo mudéjar, fuera de anterior ejecución.

La fachada, único elemento existente de la antigua fábrica, elevada en los últimos años en dos hiladas, ostenta el escudo episcopal y es bastante sencilla.

En las recientes obras de adaptación a Palacio de justicia fue encontrada bajo su cimentación una necrópolis argárica, cuyas piezas más interesantes hoy se exhiben en el Museo Arqueológico local.

Santa Mª de los Reales Alcázares. (visita exterior)

Iglesia principal de la ciudad, durante siglos ha conservado un importante archivo y multitud de obras de arte y joyas, fruto de donaciones y de numerosos privilegios concedidos por reyes, papas y obispos.

Con una imagen exterior entre medieval y clasicista, adosada al primitivo muro del alcázar, Santa María ha sido la iglesia que históricamente más movimiento y ajetreo ha tenido de toda la ciudad, y aún hoy sigue ofreciendo para el ciudadano de Úbeda una atracción especial que le viene dada por su fuerte carácter histórico y el grado de identificación conseguido con la ciudad y sus habitantes, al albergar desde los meses de mayo a septiembre a la Stma. Virgen de Guadalupe, patrona de la ciudad.

Planta: Sin una tipología de planta unitaria, lo que domina es una sensación de añadidos que le han dado un aspecto de conjunto desigual, resultado de un larguísimo proceso de construcción que abarca desde los siglos XIV-XV al XIX.

Aunque, en conjunto, resulta una extraña tipología nada convencional, salvando los elementos arquitectónicos, el espacio interior se correspondería con una mezquita en la que bien podría ser el claustro el patio de abluciones y las naves del templo el iwán.

Estamos ante un auténtico y recóndito espacio sagrado; calificable de macrocósmico por la complejidad de añadidos y< significaciones.

El exterior Rodear por completo el exterior de Santa María puede ser, por sí solo, un interesante itinerario de arquitectura y urbanismo. Hacia la plaza Vázquez de Molina, el templo presenta un perfil constructivo uniforme, dado por una gran pantalla arquitectónica del siglo XVII, a base de diez pilastras de orden gigante sobre basamento y pedestales resaltados, que la van estructurando en tramos, así como por una tribuna o balconada corrida con clasicistas pináculos, dos ventanales neogóticos cegados y dos espadañas del siglo XIX con cuatro campaniles cada una y las esculturas en piedra de la Virgen de Guadalupe y San Lorenzo. Hacia el Arroyo de Santa María y barrio del Alcázar se entrevén recios muros, casas populares adosadas, restos de una barbacana y el entramado de calles del barrio medieval. Hasta el siglo XVII, al construirse las actuales portadas, el exterior del templo estaba configurado por la muralla que cerraba el Alcázar.

Las Portadas Tres son las portadas de Santa María: dos del siglo XVII, tardorrenacentistas, y una sencilla portada plateresca, procedente de la iglesia de Santo Domingo, que da paso a la Casa Rectoral.

La clasicista portada mayor, frontal al palacio Vázquez de Molina, siguiendo modelos netamente renacentistas de Andrés de Vandelvira, responde a un esquema de arco de triunfo con columnas pareadas. De esta portada destaca el relieve de la Adoración de los Pastores, basado en un grabado sobre un dibujo de Zucaro, que es obra de los Zayas, familia de escultores locales.

La portada de levante o de La Consolada, frontal a 1a torre del palacio del Marqués de Mancera, también de carácter clasicista, está enmarcada por columnas exentas, escudos obispales de don Sancho Dávila y hornacina central con la imagen de la Virgen. Con el tiempo se ha convertido en una puerta emblemática y simbólica, por ser desde donde hace su salida al amanecer del Viernes Santo Nuestro Padre Jesús Nazareno.

El claustro: Obra gótica de finales del siglo XV principios del XVI, ocupa total o parcialmente el lugar donde estuvo el patio de la mezquita. Recorrer el patio, pausadamente, constituye un foco de sorpresa y de atracción para el visitante, que sin necesidad de mucha imaginación, fácilmente se puede transportar a otros siglos, gracias a la profunda ambientación medievalista y de mezcolanza que le viene dada por la irregularidad de su trazado y configuración arquitectónica. Sorprendentes son las capillas que lo rodean, de relativamente bajas y cobijadoras bóvedas de crucería, como la de Nuestra Señora de las Nieves, también llamada de las Bolas, por esta decoración pétrea del arco del altar, o la de los Toreros, con magistral rejería del siglo XVI del maestro Bartolomé y ecce homo en piedra del siglo XVII, pero que a simple vista parece de mayor antigüedad.

Es todo un conjunto sugerente, de valores ornamentales, didácticos, históricos y estéticos que le vienen dados además por los azulejos de los pilares, por la heráldica pétrea con restos de antigua policromía, por la tosca virgen de piedra frontal a la entrada principal, por la escenificación monstruosa sexual y pecaminosa de la decoración escultórica de los capitales, así como por el antiguo portillo de sobria y simplista traza románica, con el escudo de Castilla y León, que durante mucho tiempo fue la entrada a la mezquita y la entrada principal a la iglesia y que según la tradición por ella entró el rey Fernando III el Santo tras la conquista de la ciudad en 1233.

El interior: capillas y ambientación La tremenda dimensionalidad del interior de la colegiata destaca respecto al resto de las iglesias de la ciudad. Consta de cinco naves de igual altura, separadas por pilares y arcos ojivales, tres espaciosas y dos laterales, a las que se abren un elevadísimo conjunto de capillas, casi todas de un Gótico tardío de finales del siglo XV principios del siglo XVI. El templo bien puede definirse como de aspecto extenso, . luminoso y goticista.

De las iglesias de la ciudad asentadas sobre mezquitas, únicamente la iglesia de Santa María conserva en el juego espacial y en la ubicación de los soportes de las cinco naves un cierto aire de la disposición de las naves de la mezquita que tras un rápido vistazo no pasa inadvertido.

De las 32 capillas que se constataban en el siglo XVII en el interior de la iglesia y claustro sin contar la mayor, sólo se conservan 16. Las capillas, lugar de enterramiento de obispos y de las familias nobiliarias de la ciudad, tipológicamente responden a una portada gótica o renacentista, interiores lujosos y artísticos de rancia antigüedad, criptas, y, en general, conservan algunas de las muestras más excelentes de la rejería religiosa andaluza.

Capilla Mayor. La tradición cuenta que está ubicada donde se dijo la primera misa tras la conquista de la ciudad. Después de sufrir enormes transformaciones a lo largo de los siglos, actualmente sobre la pared del testero está adosada una de las tantas portadas góticas del templo, en la que está colocada un llamativa escultura de Cristo crucificado, de arqueada contorsión corporal, obra que probablemente responde al siglo XV.
Capilla de los Sabater. Colateral al altar mayor, en la nave de la Epístola, consta de una clásica portada renacentista del siglo XVII con reja.
Capilla de los Becerra. Es la primera del lado de la epístola. Con portada gótica en arco apuntado y bóveda de crucería, es una capilla profusamente decorada, a la que cierra una magnífica reja en la que se representa la Asunción de María rodeada de ángeles y en un extremo un escudo con las armas del fundador y pájaros exóticos enfrentados.
Capilla del Cristo Yacente. Segunda del lado de la epístola. Con bóveda de crucería y portada semejante a la de la capilla mayor, es obra probable del siglo, XVI. A lo largo de los siglos fue dependencia para guardar la platería del templo y otros objetos sagrados.
Sacristía y Sala Capitular. En el tercer lugar del lado de la epístola se encuentra una antigua capilla, que fue conocida, entre otros nombres, como de los Mercaderes. La portada, construcción probable del siglo XV, es el único elemento originario que ha permanecido.
Capilla del Cristo de 1a Caída. Cuarta del lado de la epístola, fue fundada y edificada por el chantre don Pedro González de la Cueva con la advocación de San Gregorio y San Juan de Letrán. Reducida en la actualidad a su estructura arquitectónica, es ejemplo del Gótico final con un arco apuntado y abocinado en la entrada y en el interior bóveda de nervaduras estrellada.
Capilla del Cristo de Medinaceli. Ultima del lado de la epístola. De la obra primitiva solamente se conserva la portada de arco de medio punto. La reja fue realizada por artesanos locales a principios de los años sesenta de nuestro siglo.
Capilla Bautismal. A los pies del templo en el lado de la epístola. De portada con arco apuntado abocinado, se cubre con bóveda de terceletes de florones lisos. Alberga una pila bautismal de mármol blanco del siglo XVI o XVII.
Capilla de la Yedra. Situada a los pies del templo, tiene una entrada en arco ojival y columnas espirales adosadas. La reja, es obra del maestro Bartolomé, excelente rejero jiennense del siglo XVI. Bien conservada en su policromía sobresale la crestería y el abrazo de San Joaquín y Santa Ana de la sobrepuerta.
Capilla del Santo Entierro. Ubicada a los pies del templo, en la nave del evangelio, y adosada al primitivo muro del alcázar, es una construcción del siglo XVI, que ha sido conocida como cuarto del tesorero y capilla de los Carvajales.
Capilla Bautismal. Tercera del lado del evangelio, fue fundada por el canónigo Sebastián de Magaña a principios del siglo XVI. Es la única capilla del templo que presenta dos portadas: una al interior y otra al claustro. En el interior conserva una excelente pila bautismal, obra gótico-mudéjar del siglo XV en piedra caliza.
Capilla de San Sebastián. Segunda del lado del evangelio. Obra posiblemente del siglo XVI, tiene sencillísima portada con arco apuntado y está cerrada por reja de madera.
Capilla de Nuestra Señora de Guadalupe. Primera de la nave del evangelio. En nuestro siglo ha quedado unida a la capilla de las “Bolas” y a la de Cameros, formando un espacio diferenciado por la altura y traza de las bóvedas. La portada se cierra con una sencilla reja del maestro Bartolomé.
Capilla de Jesús Nazareno. Con portada ojival de finales del Gótico, la reja data del siglo XIX. La imagen titular es obra de 1940 del escultor Jacinto Higueras.

La ambientación y riqueza patrimonial del templo, que ha sufrido sensibles pérdidas con el paso de los siglos, mantuvo numerosas piezas artísticas de orfebrería; la rejería de las capillas, mayoritariamente del siglo XVI, son obras cumbres del arte español; durante siglos el templo ha ido acumulando obras pictóricas, tanto de la escuela italiana, entre las que destacan la Virgen de Belén, del retablo de la capilla de los Sabater, y de la escuela española, son buen ejemplo una Inmaculada de la escuela de Alonso Cano o una Piedad de Bocanegra. Del siglo XV es una pila bautismal, gótico-mudéjar y otra en mármol blanco del siglo XVII. En imaginería, un cristo crucificado de cuatro clavos del siglo XV o un cristo caído del siglo XX de Mariano Benlliure.

– Sobre las 19,30 horas, algunos regresan al Hotel, y otros como nosotros tomamos un café después de visitar el

Parador (Palacio del deán Ortega).

Este palacio de mediados del siglo XVI fue ordenado construir por Fernando Ortega, primer capellán mayor de la Sacra Capilla Funeraria del Salvador, y que parece ser, que al morir antes de finalizarlas obras, no llegó ni a habitar. Parador Nacional de Turismo desde 1930, es uno de los primeros de España.

Apegado a la Sacra Capilla del Salvador, capilla y palacio casi juntos, conforman entre ambos, un peculiar juego espacial y arquitectónico entre una de las torretas y tribunas de la iglesia, y la recortada esquina de la fachada del Parador, con el característico y ubetense balcón en esquina.

Característica española es situar cercana a la iglesia, la casa eclesiástica, en este caso, una iglesia funeraria para el secretario del emperador Carlos V, de complejidad decorativa y simbólica extrema, que contrasta con la rancia austeridad hispánica de esta casa del eclesiástico e, incluso, con el propio palacio del promotor de esta iglesia, de sobriedad castellana extrema, en la calle Francisco de los Cobos, a un paso del templo y de esta plaza.

Planta: Esquemáticamente responde a una planta casi rectangular y, al igual que las numerosas grandes casas señoriales y palacios ubetenses del siglo XVI, la vivienda se organiza en torno a un patio central columnado.

Fachada: De concepción horizontal, con un pronunciado zócalo y dos cuerpos en altura, exteriormente el palacio transmite un aspecto de austeridad castellana, pero sobre todo, en ese paso del siglo XVI al XVII, constituye una interpretación personal del mundo clásico enraizado con lo hispano.

La portada principal, sobre escalinata, adintelada, y algo desplazada en línea de fachada, sigue el esquema de otros palacios y grandes casas de la ciudad renacentista, y así, aparece custodiada por dos columnas dóricas sobre pedestales y rematada sobriamente por dos ángeles que sostienen sobre filacteria las armas del deán Ortega.

De la fachada merece destacar las anillas para atadero de caballos del zócalo, la estudiada simetría en el ritmo y tamaño de los vanos: escuetos en el zócalo, coronados con frontón triangular clásico en el primer cuerpo y los balcones enmarcados de pequeña cornisa y frontóncurvo abierto del segundo cuerpo; la pronunciada y volada cornisacon decoración de clásicas ovas, y, por supuesto, los peculiares balcones en las esquinas de la fachada con mainel de mármol blanco.

Aunque es ante la lineal y horizontal fachada principal de la plaza Vázquez de Molina en la que el visitante se suele detener, la fachada este, en recodo, con puerta hacia la plazoleta del Padre Antonio e idéntica composición a la principal, es interesante echarle un vistazo a los ventanales del cuerpo inferior, que mantienen su traza original lo que nos permitirá hacernos una idea de lo que fueron las verdaderas dimensiones de los vanos de la fachada principal del palacio.

El patio: Intimista y extremadamente reducido, en este patio porticado a dos alturas y acertadamente ambientado, seguramente se encuentran las columnas armóreas de mayor y extraordinaria fragilidad modular de toda la ciudad, que las enraíza con el arte nazarí. Austero, frágil y sin pretensiones nobiliarias, en las enjutas de los arcos sin los autoafirmantes escudos de armas, sólo aparecen unos sencillos relieves pétreos de espejos.

-Desde el hotel en la calle Postigo subimos hacia la calle Rastro en dirección norte y llegamos a la Plaza de Andalucía, centro neurálgico de Ubeda, dónde vemos la

TORRE DEL RELOJ, constituye un elemento simbólico de la ciudad, íntimamente ligada al acontecer ciudadano. Defendía la desaparecida puerta de Toledo, que era la más transitada, pues era la entrada a la ciudad, entre otras, desde las poblaciones de Baeza, Jaén, Toledo, Córdoba, Sevilla y la misma corte.

En la segunda mitad del siglo XVI se decide adaptar la torre para albergar un reloj y campanario, por lo que se añade el segundo cuerpo, donde se encuentra la maquinaria y un templete ochavado para el campanario del reloj.

Exteriormente aparecen las armas de la ciudad y el escudo de los Austrias. El templete está formado por arcos de medio punto en sus lados mayores y vanos adintelados en los menores, decorado en las esquinas con grandes floreros.

-Continuamos subiendo hacia la calle Trinidad y visitamos la

IGLESIA DE LA TRINIDAD,

Es una reedificación de las primeras construcciones que sufren varios hundimientos desde el siglo XV, siendo la iglesia uno de los escasos ejemplos de arquitectura barroca en la ciudad. En el exterior toda la ornamentación se concentra en las dos portadas, especialmente en la oeste, situada a los pies del templo.

La decoración se organiza a base de grandes molduras y líneas quebradas de gran relieve, destacando las dos volutas sobre las que se representa la Santísima Trinidad.

La portada Sur, precedida de una lonja en rampa, repite el esquema de molduras, aunque con menor relieve, alrededor de una hornacina con la representación de San Juan de Mata.

De planta rectangular, el interior se estructura en tres naves, separadas por arcos de medio punto enmarcados por pilastras corintias sobre las que se desarrolla un entablamento a modo de gran moldura. Tanto la bóveda de la nave central como la cúpula de crucero aparecen decoradas con motivos vegetales en yesería. Las columnas, de tipo salomónico -fuste retorcido-, que aparecen en las ventanas del crucero y en la puerta de acceso al claustro, serán utilizadas aquí por primera vez en la arquitectura provincial.

-Siguiendo la misma calle hacia arriba vemos exteriormente el

PALACIO DE BUSSIANOS

La mansión conocida como palacio de los Marqueses de Busianos fue labrada por el caballero santiaguista Diego López Messia. Organizado en planta por un gran patio central de doble arquería, éste fue contratado en 1581 por los canteros Diego Gil y Diego de Ávila, siguiendo la expresa condición de atenerse al modelo vandelviriano del patio del Hospital de Santiago. La fachada, iniciada con anterioridad, es de dos cuerpos o “cuartos”, presentando el de la izquierda esquema de torre inconclusa. Esta consta de dos pisos de ordenación simétrica. En el primero queda inserta la portada de acceso en el eje axial del patio. Adintelada, está enmarcada por simples pilastras toscanas rematadas por frontón triangular con tímpano de decoración heráldica y acróteras en sus vértices. En el segundo piso, cinco balcones en correspondencia con los vanos de cuerpo inferior. Éstos, conformados por pilastras jónicas pareadas, están coronados por pesados y saledizos frontones apeados sobre voladas ménsulas.

-Bajamos de nuevo la calle Trinidad hasta la plaza de Andalucia y tomamos a la derecha la calle Mesones siguiendo la de Obispo Cobos y llegamos al

HOSPITAL DE SANTIAGO, que visitamos

El Hospital de Santiago con una concepción más manierista que renacentista es una auténtica microurbanización, expresada en grandes masas de volúmenes geométricos y definido por los elementos emblemáticos de fachada con torres, patio central, capilla y escalera palacial.

Vandelvira, con esta obra, no solo cierra su evolución estilística, sino que, en opinión de la crítica, también completa todo el ciclo arquitectónico de la Europa del siglo XVI.

El Hospital de Santiago, hasta el año 1975 ha mantenido funciones hospitalarias y hoy es un centro cultural y multifuncional ejemplar en la vida socio-cultural de la provincia. Junto a la Catedral de Jaén es el hito arquitectónico más señero del maestro de obras Andrés de Vandelvira.

Regresamos al hotel a las 2115 y a las 2130 bajamos para la

– Cena que consistió en: paté de perdiz sobre espejo de aceite de 1º y pescadillas fritas con guarnición de 2º, terminando con pestiños de anís con chocolate de postre.

Despues de la cena salimos a dar un paseo hasta las 2330h en que regresamos al hotel para coger fuerzas para el siguiente día que viajamos a Baeza.

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VISITAS EN BAEZA

-Salida del Hotel sobre las 9,30  de la mañana, tras desayunar un buffet libre, subimos las maletas al autobús . y salimos para Baeza

-Llegada sobre las 1030h  a Baeza

BAEZA

 

Limita con el municipio de Úbeda, junto con el que es cabeza de la histórica Comarca de La Loma.

Situada en lugar dominante de la muy histórica comarca de la Loma y en la margen derecha del Guadalquivir, que discurre a corta distancia por su alto valle, se alza la ciudad de Baeza, tan antigua como la Historia misma.

La ciudad se encuentra asentada sobre tres cerros y el pequeño valle que queda en medio. En una posición bastante elevada sobre el valle del Guadalquivir, situación propicia para ser una plaza importantísima de la antigüedad. Numero de habitantes del municipio en 2010, 16.365.

El 3 de julio de 2003 la ciudad fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco junto con la ciudad vecina de Úbeda.

Entre sus numerosos monumentos se encuentran el Palacio de Jabalquinto, la Catedral, la Antigua Universidad, la fuente de Santa María y la de los leones (con la estatua íbera de Himilce, la esposa de Amílcar Barca), la Puerta de Úbeda, etc.

Su catedral fue la primera consagrada en Andalucía tras la reconquista. También contó con una de las cuatro universidades de Andalucía junto con Sevilla, Granada y Osuna.

Entre sus personajes ilustres se encuentra Antonio Machado, que residió en Baeza entre 1912 y 1919, pero no era oriundo de esta bella ciudad.

Los santos patronos de la ciudad son Ntra Sra del Alcázar (15 de agosto) y San Andrés Apóstol (30 de noviembre) y entre 1147 y 1157 lo fue San Isidoro de Sevilla. Las otras dos festividades religiosas profusamente celebradas en la ciudad son la Semana Santa y el Corpus Christi.

Baeza es lo que se llama una agrociudad (al menos el 47 % de la población activa se dedica a tareas agrícolas), se ve algo impulsada la industria y el sector servicios. La recuperación es un hecho cuando tras el ingreso en la Unión Europea y la política de subvenciones, sobre todo al campo, hacen que la calidad de vida en nuestra ciudad conozca una situación sin precedentes.

En la Edad Media, el 30 de noviembre de 1227 Fernando III, el Santo, reconquistó Baeza. Los musulmanes expulsados viajan al sur y se establecen en el Albaicín. Hasta la reconquista de Jaén, Baeza es la capital del brevemente llamado Reino de Baeza, que después se transformó en el Reino de Jaén,también en este periodo el nombre de la ciudad fue tomado como apellido.

El rey dota a Baeza del Fuero Conquense, con la pretensión de atraer a población de territorio cristiano del norte. Enrique II hace grandes donaciones a sus seguidores en la región y así la oligarquía consolidó su poder. Es la época en la que dos poderosas familias, los Benavides y los Carvajales se enfrentan entre sí en lo que se puede denominar “guerra civil baezana”, cuyo fin estuvo determinado por la actuación decisiva de Isabel la Católica, que en castigo mandó demoler el imponente Alcázar de la ciudad, sito en el cerro homónimo. La economía se hace fuerte por la gran cantidad de producción cerealística, de harinas, vid y olivo, además del peso de la ganadería que proyecta una gran industria de paños y curtiduría con el consiguiente comercio de estas manufacturas. A mediados del XVI la demografía de Baeza se duplica con respecto al siglo anterior. Su riqueza agrícola, ganadera, industrial y comercial potenció una aristocracia responsable de la monumentalidad de los edificios que ayer y hoy dan el esplendor y el encanto a la ciudad

–Aquí os dejo otro plano de Baeza con la situación y el nombre de los principales monumentos de su Casco Histórico:

–El autobús nos deja junto a la plaza del Populo y visitamos exteriormente la

Fuente de los Leones, manantial natural, es un monumento arqueológico procedente de la ciudad iberoromana de Cástulo, simboliza para Baeza el orgullo de haber sido elegida la heredera de Cástulo y su traslado de las funciones de capital y obispado desde la antigua Cástulo, con la antiquísima representación de una estatua de una diosa femenina, o que bien podría ser Himilce, la princesa íbera esposa de Aníbal, que hoy sigue destacando en Baeza como hace varios miles de años lo había hecho en Cástulo.


Escribanías. (o Casa del Populo), edificio plateresco que alberga la oficina de Turismo.

 

Antigua Carnicería, del siglo XVI. Edificio trasladado piedra por piedra a la Plaza de los Leones y cuya anterior ubicación estaba en la Baeza de intramuros, tan sólo a 100 m de la actual. Este notable edificio público fue reconstruido por la antigua Dirección General de Arquitectura bajo la dirección del Arquitecto Pons Sorolla, hace unos dieciocho años. Tres observaciones previas hemos de hacer: en primer lugar, desde su anterior emplazamiento (pasada la Puerta de Jaén unos 30 m. a la izquierda) ha venido a ennoblecer el lateral izquierdo de esta plaza; la segunda es, que por no admitir el espacio disponible el desarrollo total del edificio, fue preciso «doblar» sus extremos que han pasado a laterales y, finalmente, entre el alero y los pilares se han colocado unas zapatas de madera que antes no existían. Por lo demás, la reconstrucción ha sido realmente concienzuda.
En el año 1545 la Carnicería de Baeza «por ser muy antigua se había caído». En 1547 la ciudad se dirige al Emperador solicitando recursos para continuar el nuevo edificio que estaba haciendo «muy útil y provechoso… del cual estaba hecho muy grand parte».
Esta Carnicería concebida con indudable nobleza pese a su destino, netamente utilitario, que ha venido cumpliendo hasta la víspera de su traslado, es uno de los ejemplares más interesantes del siglo XVI. Consta de dos cuerpos bien labrados. En el primero se abre su sencilla puerta adintelada y tres ventanas con salientes rejas; a la derecha, el escudo del Corregidor y a la izquierda el de la ciudad. Encima una imposta de rosetas entre dos molduras. Que no corresponde exactamente a la división de pisos, pues queda más baja; sobre la imposta, una sucesión de mirillas de ventilación del piso bajo con relieves de balaustrillos. El segundo cuerpo forma un mirador con pilares cuadrados, interrumpido en el centro por un monumental escudo imperial; tal vez un secadero de pieles. En la parte posterior del mirador, que en el anterior emplazamiento daba al nivel de una calle, la de las Atarazanas, existían seis tajones donde se vendía la carne al público. Las reses se sacrificaban en la planta baja, cuya techumbre está sostenida en el centro por seis columnas (antes ocho) con los típicos capiteles de bolas que tanto abundan en la comarca

 

PUERTA DE JAEN Y Arco de Villalar que fue erigido para conmemorar la batalla de Villalar (Valladolid) (1521), en la que triunfaron las tropas de Carlos I contra los Comuneros de Castilla. Los Carvajales, fieles al Emperador decidieron levantar el Arco de Villalar, éste nunca fue utilizado como puerta sino en recuerdo triunfante de dicho evento. Es uno de los ejemplos esparcidos por el tejido urbano de la que fuera ciudad amurallada medieval. El espacio donde se levanta está lleno de simbolismo, fue el paso obligado de salida hacia Jaén y además lugar desde donde partían las tropas a conquistar el último bastión musulmán.

Ambas fueron reconstrucciones posteriores al 1476, año en el que por mandato de Isabel la Católica son derribados lienzos de muralla, puertas y torres. Este es el caso de la reconstruida puerta de Jaén, se volvió a levantar tras la demolición de 1476 y fue decorada con el escudo imperial y del corregidor para la llegada de Carlos V tras su viaje de novios en 1526.

 

—Por la calle Escalerillas subimos hasta llegar a la

parroquia de San Juan Bautista, que es la capilla adosada a la Universidad que visitamos Algunos restos quedan del templo tardorrománico que llegó a ser en su día una de las parroquias más importantes de la ciudad intramuros, como muestran sus naves y ábsides.

Estuvo funcionando hasta 1843, a partir de la fecha sirvió de almacén, de cuadra… los restos de portada fueron trasladados a la Iglesia de Santa Cruz.

El abandono y el expolio la llevaron a su casi desaparición, hasta que la restauración en 2007 ha devuelto al edificio, en la medida de las posibilidades de los restos conservados, al concepto de espacio original de planta basilical con tres naves y tres ábsides.

Visitamos también la

Primera Fundación Universitaria( Museo Local).

La Universidad de Baeza fue una universidad del antiguo Reino de Jaén con sede en la ciudad de Baeza, España. Fue fundada por bula del Papa Pablo III en 1538. En un principio contó con un Colegio de primeras letras y en 1542 se obtiene licencia para dar grados de Bachiller, Licenciado y Doctor en Artes y Teología. Casi todo el profesorado estaba constituido por cristianos nuevos y tuvo un carácter fundamentalmente pastoral, lo que produjo la aparición de los llamados «alumbrados», que provocó la intervención de la Inquisición, que encausó a los principales miembros de su profesorado. Más adelante, en 1565 se crean nuevas cátedras de Retórica, Gramática, Griego, Filosofía y Teología escolástica.

En 1807 se sucede la primera supresión de la universidad, que se reanudaría en 1815 hasta 1824, fecha en que por Real Decreto queda suprimida definitivamente.

 

Fundada como “Colegio” por el Clérigo local Rodrigo López, notario y familiar del Papa Pablo III.

San Juan de Ávila, nacido en Almodóvar del Campo, lo convirtió en Universidad en 1542.

Don Pedro Fernández de Córdoba, canónigo, costeó los edificios existentes actualmente. Se inauguraron en 1595.

Felipe IV ordenó en 1630 que no se creara otra Universidad en Jaén. Baeza ganó un pleito ante el intento.

En 1967 hubo un hermanamiento con la Universidad de Salamanca, siendo rector de ésta el baezano Don Juan Francisco de Mexía y Ponce de León.

Reinando Fernando VII, una carta de la Real Chancillería de Granada acabó con la enseñanza universitaria en Baeza.

Actualmente, la Universidad Internacional de Andalucía tiene aquí una de sus sedes (UNIA Antonio Machado), centrando su actividad principalmente en cursos de perfeccionamiento y postgrado. Utiliza para tal fin el Palacio de Jabalquinto y el antiguo Seminario. Este edificio es un buen ejemplo del manierismo baezano, repitiéndose la típica estructura de los palacios renacentistas. La portada principal es de arco de medio punto decorado con hojas de acanto Sobre la clave aparece un medallón labrado en el s. XVIII que representa a la Santísima Trinidad. El patio es de doble arcada, con arcos decorados con espejos o los escudos del patrono Fernández de Córdoba. Mantuvo su función de Universidad hasta 1824. En el patio se pueden visitar el aula magna y el aula de Machado

 –Visitamos el patio de la Universidad y el Paraninfo.

–Subimos a continuación por la calle San Felipe Neri hasta la plaza de Santa Cruz dónde visitamos la

Iglesia SANTA Cruz  románica, una rareza insólita en plena Andalucía Alta. La portada oeste procede de las ruinas de la iglesia de San Juan. La planta es de tres naves con ábside semicircular. En el lado de la epístola ha aparecido un arco visigótico. En el lado del evangelio se abre una capilla en lo que fuera segunda puerta. Esta Iglesia fue de la Orden Templaria. La planta presenta tres naves –cubiertas por artesonado de madera a dos aguas– sostenidas por columnas de piedra arenisca, con basas compuestas formadas por dos plintos. La nave central se prolonga en una bóveda de cañón cerrada por un ábside semicircular que estaba cubierto por pinturas al fresco probablemente de principios del s. XVI (aún se distinguen un Calvario y una Santa Cena); el alero del mismo presenta modillones de tipo zamorano. En el lado de la epístola de la mencionada prolongación, aparece un arco de herradura formado por dovelas lisas con rebaje lineal en las juntas y una sola arquivolta que se ha supuesto de origen visigótico, lo que ha permitido elucubrar que la fábrica románica se construyó sobre un edifico anterior.1 Por su parte, en el lado del evangelio hay dos ampliaciones góticas:

*una capilla de planta rectangular, y cubierta por bóveda de crucería, paralela a la extensión de la nave central cubierta por la bóveda de cañón (cuenta con pinturas al fresco probablemente de principios del s. XVI: Martirio de Santa Catalina, Virgen galactotrofusa, Martirio de San Sebastián);

*una capilla de planta cuadrangular, y cubierta por bóveda de terceletes, a la que se accede por el vano de la antigua puerta norte del templo.

La portada oeste procede de las ruinas de la iglesia de San Juan, mientras la portada sur (única original del templo aún subsistente) tiene características salmantinas.2

Fue parroquia hasta el siglo XIX, cuando primero pasó a albergar la trasladada parroquia[P1]  del sagrario de la catedral, para más tarde convertirse en ermita auxiliar de la parroquia de El Salvador. En julio de 1936 fue asaltada, siendo destruidos sus bienes muebles. Fue salvada de la consiguiente ruina por la restauración realizada en la década de 1950, momento en que se añadió la portada oeste.

 

–Cruzamos la plaza y visitamos el

Palacio de Jabalquinto, Es una de las joyas del gótico isabelino. Mandado edificar por el señor de Jabalquinto, Juan Alfonso de Benavides Manrique, (primo segundo de Rey Fernando el Católico). Su fachada es de estilo gótico-flamígero con influencias mudéjares. Se halla enmarcada por dos contrafuertes cilíndricos que se abren en mocárabes coronados por antepechos similares a los de las ventanas.
Una escalera barroca cubierta por una bóveda de media naranja. El bellísimo patio renacentista, apuntando ya al barroco tiene doble arcada con columnas de mármol y escudos.
La puerta, forma un arco conopial recorrido por dos troncos por los que trepan graciosamente catorce figurillas humanas. En el segundo cuerpo, cuatro ventanas, gemelas las centrales, también entre pináculos y ajimezadas con delicadas columnillas. Encima, ocho escudos “a la valona” con yelmos, cimeras y lambrequines. Elementos decorativos a base de puntas de diamante, clavos de piña, frondas, florones, lazos, pináculos, heráldica y mocárabes. Sede de la Universidad Antonio Machado.

 

–Seguimos por la calle San Felipe Neri hasta llegar a la plaza de Santa María

 Plaza y Fuente de Santa Mª, está situada en el centro de la plaza del mismo nombre, entre el Seminario de San Felipe Neri y la Catedral. Se trata de una simbólica obra del año 1564 del maestro arquitecto baezano Ginés Martínez, encargado también de realizar el proyecto de la traída de aguas a la ciudad. En ella figura un triple arco triunfal romano, aludiendo a la herencia histórica y rango de la ciudad, y coronado por un gran frontón triangular sostenido por atlantes. Sus aguas proceden de la mina de la Celadilla, a 2,5 km al noreste de la población, a través de una importante obra hidráulica que permite la entrada de un hombre. El agua, al llegar a la ciudad, se acumula en un gran deposito terminal, el “arca del agua” de donde arrancan todas las tuberías que conducía por presión el agua a todas las fuentes públicas.

Entramos en el

 

Antiguo Seminario, Fundado como seminario en 1660 por el obispo de Jaén Fernando Andrade de Castro dejó de utilizarse en 1969. Del exterior destaca la portada y del interior un patio con recias columnas toscanas y doble arquería.   Frente a la fachada principal de la Catedral se sitúa el Seminario, fundado en 1660 por el obispo de Jaén D. Fernando de Andrade y Castro. La fachada es de buena sillería con huecos rectangulares y molduras de oreja (los inferiores alargados hace unos veinte años). La puerta principal es de medio punto, entre pilastras, coronada por frontón partido y vítores en el que penetra una ventana rematada a su vez por frontón cerrado; a los lados las armas del prelado. La fachada oriental lleva otra puerta, cegada, también de medio punto con pináculos y hornacina, que servía de entrada a la capilla. En el interior se conserva un pequeño y lindo patio de columnas.
Son numerosos los vítores, a veces festivos, que están pintados sobre los sillares, con fechas que van desde 1668 hasta 1720. En 1969 cesó este edificio de ser Seminario..Hoy alberga la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía.

–Pasamos a ver en la misma plaza de Santa María la fachada de las

 

 Casas Consistoriales ALTAS (visita exterior). o Cancillerías góticas, donde actuaba el Concejo del Pueblo en asamblea de todos los vecinos hasta que se pierde la costumbre y es el Corregidor el representante directo de la corona. Se conservan los anillos para sujetar el toldo del día del Corpus, en la parte superior de la fachada.

Actualmente conservatorio de música y pegando a la catedral este edificio perteneció en el siglo XV a la familia de los Cabrera, pero careciendo el concejo de lugar fijo para sus reuniones, la casa solariega de los Cabrera fue cedida al concejo para que instalase su casa Ayuntamiento, efectuándose el traslado sin más reformas. Ante su mal estado en el siglo XVI se emprendió la reforma del antiguo edificio, o sea, el espacio de fachada comprendido entre las dos torrecillas ornamentales a partir del rincón (que en esta época no era rincón sino calle, pues aún no se había hecho la última ampliación de la Catedral). En esta primera parte se abre la puerta, gótica de grandes dovelas, enmarcada por la imposta y dos molduras verticales que llegan hasta el suelo. En el segundo cuerpo hay dos bellas ventanas igualmente góticas, ajimezadas, con guarnición vegetal; entre ellas, enmarcadas, las armas de doña Juana la Loca y de don Felipe el Hermoso; en los extremos, también enmarcados, dos escudos de la ciudad. En 1526 se termina la ampliación del edificio con un cuerpo más elevado al que se le añade una torrecilla más que arranca de una linda ménsula con cinco cabezas y, una ventana gótica sin antepecho, rodeada por los escudos del Emperador Carlos V, de la ciudad y del Corregidor Alvaro de Lugo.

-Entrada a la

Catedral de Baeza, se erige sobre la antigua Mezquita Mayor o aljama de la ciudad, convertida en el año 1147 al culto cristiano por el rey Alfonso VII bajo la advocación de San Isidoro. Después de una vuelta a la dominación musulmana, el rey Fernando III reconquista definitivamente la ciudad en 1227, recuperándola para el nuevo culto con el título de La Natividad de Nuestra Señora. Se encarga al arquitecto Andres de Vandelvira pero a su muerte la continúan Cristobal Perez, Villapando y la finaliza en 1593 Alfonso Barba.

En el interior El templo tiene tres naves cubiertas con bóvedas vaídas, pues sólo son de tracería las del crucero y las de la cabecera. A los pilares conservados se les adosan columnas estriadas con capiteles platerescos sosteniendo un entablamento en el que el friso se decora con cartelas y motivos grutescos. Las bóvedas se decoran con pinturas en medallones, fechados en 1593, en los años que bajo la dirección de A. Barba se culminan las obras; y tanto la cúpula como sus pechinas llevan relieves italianizantes en círculos.

Pese a la sucesión de los distintos maestros que intervienen en ella, la iglesia es una pieza espléndida con el sello inconfundible de Vandelvira, en la que se advierten acentos e influencias de Diego de Siloé en algunas decoraciones. Del propio Vandelvira es la Capilla Dorada, fundada por el deán Pedro Muñiz, con anterioridad al hundimiento y que se cubre con bó, Siglo XVveda cupuliforme y con otra de medio cañón encasetonada. También es suya la Capilla de San José, de hacia 1540, decorada con esculturas religiosas y cariátides.

Visitamos su claustro y un museo bastante completo que tiene su acceso desde este patio. Finalmente la capilla dorada.

 

-Visita exterior de  

 

Casa de los Canónigos,Palacio del siglo XVII. Situado en la zona más antigua de la ciudad y a escasos metros de la catedral. Su fachada nos ofrece una puerta adintelada entre pilastras rematadas en pináculos. Ventana con reja de rosetas con coronación de zarcillos, flores de lis y escudete. Encima, una fecha 1716. El palacio ha sido totalmente renovado y acondicionado en Hotel.

–Damos un paseo por las estrechas calles alrededor de la Catedral y volvemos a la

Plaza del Populo para tomar el autobús, pero aún tenemos tiempo para pasear por los soportales de la Carbonería dónde algunos compran aceite de oliva virgen, y nos da todavía tiempo de ver

La Casa consistorial Baja está enclavada en la calle del Cardenal Benavides, frente a la casa que habitó Antonio Machado.

El edificio plateresco fue la antigua Cárcel y Casa de Justicia. Consta de dos cuerpos separados por una imposta. En el inferior están las dos puertas de acceso, la de la izquierda daba a la cárcel y la de la derecha a la Casa de Justicia. En el cuerpo superior hay cuatro balcones ordenados al modo serliano (Serlio fue un arquitecto y tratadista italiano del Renacimiento). Entre los cuatro balcones están distribuidos los tres escudos que se repiten por toda la ciudad: escudo de Felipe II, escudo del Corregidor Juan de Borja y escudo de la ciudad. La cornisa está decorada con grandes ovas, sofitos o tableros y con ménsulas de volutas con figuras de niños, enanos, esfinges, quimeras águilas, chivos alados, hojas de acanto. En el vestíbulo, yeserías renacentistas.

El Salón de Plenos tiene un formidable artesonado renacentista policromado que fue trasladado desde el convento de San Antón.

–En la otra esquina de enfrente a esta Casa Consistorial Baja, y dando a los jardines del Paseo de la Constitución entramos a un bar para refrescarnos con una buena caña de cerveza y degustamos una sabrosa tapa de espinacas con garbanzos servida en una cazoletita que estaba exquisita.

–Sobre las 1330h salimos hacia las afueras de Baeza y en el Hotel Ciudad almorzamos con el siguiente menú: de entrante ensalada mixta, 1er plato arroz caldoso, 2º plato bacalao a la baezana y de postre tiramisú, pan agua y vino suficientes.

–Alrededor de las 1500h salimos hacia Sevilla haciendo otra parada en San Pedro Abad para tomar un cafelito, llegando a Sevilla sobre las 2000h.

–Desde aquí nuestro agradecimiento a Mari Carmen Muñoz por la inmejorable organización del viaje, la estancia en las dos ciudades y las visitas efectuadas que con sus explicaciones han dejado una huella impagable en nuestro conocimiento.

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–Para una futura visita nos quedan por ver los siguientes monumentos:

la Alhóndiga, era el edificio destinado para almacenar granos y la actividad tradicional de los pósitos era la de prestar granos a los agricultores a un tipo de interés bajo que ayudase a paliar las malas cosechas, que se encuentra en uno de los rincones más típicos de la ciudad.

La fachada principal es de dos pisos, ambos compuestos por una arquería con columnas y capiteles dóricos y arcos de medio punto en el inferior y algo rebajado en el superior. Todo el conjunto está presidido por los escudos del Emperador, de Baeza y del Corregidor, enmarcados por moldurones y dos columnillas laterales. Figuran tres inscripciones:

  • “Acabóse esta obra en el año 1554”.
  • “Esta obra hizo Baeza, siendo Corregidor Della, Úbeda  y sus tierras, el Ilustre Señor Don Hernando de Acuña, Señor de Villadiego, Comendador de las Casa de Córdoba, de la Orden de Santiago. 1554”.
  • “Siendo obrero Rodrigo de Molina”.

 Pósito,

 

Ruinas de S. Francisco, Fue fundada en 1538 bajo el mecenazgo de Diego de Valencia Benavides. brillante ejemplo de renacimiento andaluz, de bóveda cruzada dónde Vandelvira volcó toda su maestría. En el siglo XVI se comienza el tercer emplazamiento, en la ciudad, del convento franciscano y su extraordinaria capilla. Lo que aún puede verse, da una idea de lo que debió ser la obra más interesante de Andrés de Vandelvira, considerada justamente como modelo del Renacimiento andaluz. Por desdicha, un movimiento sísmico a principios del XIX, los graves temporales que se sucedieron a continuación, su ocupación por las tropas francesas que lo convirtieron en cuadra y lo saquearon y el abandono posterior, acabaron por arruinar el edificio.
La escritura fundacional se hizo en 1538 a expensas de D. Diego Valencia de Benavides (hijo segundo de los fundadores del palacio de Jabalquinto) y de su esposa doña Leonor de Guzmán y Mendoza (hija del tercer duque de Medina Sidonia).
Es la Capilla Mayor la obra maestra de este templo. Hoy no se conserva de ella más que todo el lateral izquierdo y las capillas bajas del altar de fondo, pero es suficiente para calibrar la grandiosidad del conjunto, pese a que le falta más de un tercio de su altura.
El retablo lateral, de piedra, enmarcado por altísimas columnas corintias, en la parte superior , un gran escudo en manto con dos soberbios guerreros romanos por tenantes y más arriba una ventana triple. Considera con lógica Chueca Goitia que la escultura decorativa de esta capilla debió salir de las manos del célebre Esteban Jamete, que por entonces se hallaba trabajando en la Capilla del Salvador de Ubeda.

 

Ayuntamiento,  enclavado en la calle del Cardenal Benavides, frente a la casa que habitó Machado. El edificio plateresco fue la antigua Cárcel y Casa de Justicia. Consta de dos cuerpos separados por una imposta. En el cuerpo superior hay cuatro balcones ordenados al modo serliano. El Salón de Plenos tiene un formidable artesonado renacentista policromado que fue trasladado desde el convento de San Antón.

 

 

 

Hospital de la ConcePción. Su fundación es anterior al siglo XVI, pues ya en 1529 se decía en sus constituciones que, “por lo antigua, no había memoria de cuando fue fundada”. Se excluían las enfermedades infecciosas, sarna, tiña, venéreas, o crónicas incurables; tampoco el fuego de San Antón (por haber ya un hospital para ello). A principios del siglo XVII se curaban “enfermos de calenturas y heridas”. Existió una Cofradía para el gobierno de esta institución, que se encargó además de dar sepultura a los pobres y a los ajusticiados.
De sus anteriores fábricas, la que ha llegado a nosotros corresponde a la primera mitad del siglo XVII. Destaca su portada orientada al SO, dos elevadas pilastras flanquean un gran arco que descansa sobre otras dos pilastras, cobijando la puerta de medio punto entre columnas corintias, con figuras en las enjutas y en la resaltada clave; encima, un hermoso relieve de la Concepción, rodeada de los símbolos de la letanía, enmarcado también entre columnas corintias y frontón curvo partido con cartela y, a los lados, los escudos de la ciudad y del Obispo Moscoso y Sandoval (1619-1646).
Como hospital dejó de funcionar hace unos cuarenta años, pasando el servicio benéfico a un nuevo edificio. Hoy es convento de PP. Carmelitas Descalzos que lo han acondicionado) para Colegio Menor.

la Casa del Regidor

Esta sencilla fachada plateresca, es un ejemplo de la arquitectura doméstica de las primeras décadas del siglo XVI en la ciudad.

Fue trasladada a mediados del siglo XX desde su originario emplazamiento en la plaza de San Lorenzo, ubicándose entre la Colegiata de Santa María de los Reales Alcázares y la antigua Cárcel del Obispo, actuales juzgados municipales.

La portada, con una entrada en arco de medio punto de grandes dovelas, está flanqueada por dos medallones con rostros de perfil, y queda enmarcada por un friso en la parte superior y por columnas adosadas, que desde las impostas a “candelieri”.

Esta fachada de indudable raigambre castellana, que no debe pasar inadvertida al visitante, frente a los grandes hitos arquitectónicos de la plaza, su atractivo reside en  ser una portada-tipo de fuerte carácter doméstico y urbano del primer Renacimiento ubetense.


 [P1]

Esta Semana Santa luce figura

-ese es el título del artículo que Rosario Rey publica en la pagina 68 de la revista DIEZMINUTOS de fecha 30-03-2011.
“Todavía tienes por delante cuatro semanas (hoy solo tres) para quitarte esos kilos de más que has cogido este invierno”. Te contamos como hacerlo con La Dieta de la Zona:

–LAS CLAVES DE LA DIETA

*Las proteinas adecuadas: cada vez que comes  (el doctor responsable de la dieta -Barry Sears- recomienda tres comidas y dos snacks, a lo largo del día, sin que pasen mas de cinco horas entre comidas), debes tomar la cantidad de proteinas adecuadas porque reducen el apetito. La medida correcta es la cantidad que puedes poner en la palma de la mano.

*Hidratos de carbono de color: Cada comida, divide tu plato en tres partes. Un tercio deben ocujparlos las proteinas (carne, pescado, huevos,…) y dos tercios de hidratos de carbono de colores (frutas y verduras) . Olvidate de los hidratos de carbono que no tienen color (arroz, pan, patatas, pasta….), porque engordan

*Ácidos grasos omega 3: toma cada dia ácidos grasos Omega 3 ayudan a adelgazar. Puedes ingerirlos con el pescado azul o con un aporte extra de aceite de pescado (de venta en herbolarios).

*Sin obsesiones: una vez al mes date un capricho, peca. Y no te obsesiones con la balanza, lo importante es perder grasa que, a medio plazo, que se traduce en peso. Con esta dieta, en un mes perderás dos kilos de grasa y mucho volumen. Te sentirás estupenda.

EL PELIGRO DE LAS DIETAS MILAGRO.
–pon en duda las dietas que prometen resultados mágicos y milagros.
–perder agua no supone ningún beneficio porque pierdes peso, pero te deshidratas. Así las celulas no funcionan bien y el cuerpo es menos efectivo.
–reducir las calorías, especialmente las proteínas, también es negativo para el organismo porque pierdes masa muscular y el corazón es también un músculo, por lo que pierdes tejido cardíaco. Además estás sin energía y muy cansado.
–si pierdes peso muy rápido, lo recuperarás también muy rápido. Es el efecto yoyó.

MENÚ TIPO PARA UN DÍA:
–DESAYUNO: 1 taza de leche semidesnatada con 15 gr de cereales; una mandarina; 60 gr de queso fresco bajo en grasa; 6 almendras.
–MEDIA MAÑANA: yogur desnatado natural, 1 nuez. Tambien puedes optar por una fruta y 5 avellanas.
–COMIDA: 1 plato de judias verdes con una cucharadita de aceite de oliva; 120 gr. de pavo, 1 pieza de fruta.
–MEDIA TARDE: 1 rebanada de pan integral con 30 gr de jamón cocido o serrano; 3 almendras o el fruto seco que mas te guste.
–CENA: una taza de calacín con cebolla y una cucharadita de aceite; 1 filete de salmón ó salmón ahumado (90 gr); 3 pistachos.