Convento de Santa Inés (Sevilla) 23-11-2011

Convento de Santa Inés (Sevilla)

Fecha visita: 23-11-2011

Dentro del Taller del Distrito Sur “Conocer Sevilla”, Mª Carmen Muñoz Sosa nos enseña hoy este Convento:

Situado en la calle Doña María Coronel, 5 pertenece a la congregación de Franciscanas Clarisas, cuya orden fue fundada por San Francisco de Asís y Santa Clara en 1212. Los fines del convento son la oración, aunque las religiosas también elaboran dulces. El edificio está incluido dentro del Conjunto Histórico de Sevilla desde 1964 y como Monumento histórico desde 1983.

En este convento vive la comunidad de hermanas franciscanas clarisas del convento de Santa Inés.

Historia de su fundación: Doña Mª Coronel era una bella joven que pertenecía a una familia muy principal que tenía una casa en la esquina de la calle Arrayán con el mercado de la Feria. Se casó con el caballero D. Juan de la Cerda, que se unió a los hermanos bastardos de D. Pedro I, encabezados por Enrique de Trastamara, que pretendía destronar al rey. Pedro I logró decapitar al marido de Dª María acusándolo de traición a la corona. D. Pedro se enamoró de ella, tras haber incautado los bienes de su esposo pero conservando ésta los de su dote. Su casa, que estaba junto a la parroquia de San Pedro, fue derribada y sembrado de sal “para que ni siquiera naciera allí la hierba”. Ella logró huir hasta refugiarse en una zanja, a los pies de la Torre de D. Fadrique, en el convento a los pies de la Torre de D. Fadrique, en el convento de Santa Clara. Pero el rey la sorprendió un día en el convento, y ella, desesperada, se introdujo en la cocina y se echó en el rostro aceite hirviendo de una sartén, y se desfiguró la cara. D. Pedro, arrepentido, cedió la casa confiscada a Dª María y ella fundó el Convento de Santa Inés. Fue enterrada en el coro hasta 1679 en un sepulcro bajo, junto a su marido Juan de la Cerda y una hija pequeña, hasta que las monjas decidieron trasladarlo a otro sitio, descubriéndose entonces que el cuerpo estaba incorrupto, siendo sólo cenizas su marido e hija. En 1834 se reconocía su incorruptibilidad.. Se colocó dentro de una urna de cristal. El 2 de Diciembre de todos los años se puede visitar y se aprecian las cicatrices que le produjo las quemaduras. A este convento también estuvo muy vinculada la familia Enríquez de Ribera, a esta comunidad pertenecieron muchas de sus damas.

Este importante convento sevillano no se proyecta al exterior, a pesar de su gran superficie urbana, desarrollando toda su complejidad hacia el interior. El acceso se realiza a través de dos entradas independientes que se abren cada uno a un compás a los lados de la iglesia. En el izquierdo están entre otros el torno, los locutorios, las viviendas del sacristán y portero y la puerta reglar; mientras que el otro permite entrar a la iglesia por otra puerta, opuesta a la anterior, y a las sacristías de afuera.

    El templo, a través de un compás de entrada adornado por un aguacate y una costilla de Adán se accede al templo. Presenta una portada de entrada de estilo barroco, y planta formada por tres naves basilical con bóvedas de nervadura que reposan sobre pilares, decoración de yeserías en los inicios de los arcos y nervios en las bóvedas, azulejería decoran la nave de la iglesia. De estilo gótico-mudéjar, se construyó en la 2º mitad del s. XIV. En el primer tercio s. XVII, se realizaron las obras de la portadas de acceso, y las yeserías que aparecen en los arranques de las bóvedas y las pinturas murales del coro ejecutadas por Francisco de Herrera en 1630. El coro está compuesto por una sala rectangular cubierta por bóveda de nervaduras sexpartitas y que se halla comunicado al claustro principal del convento.

Podemos destacar las siguientes obras: –

 Retablo mayor, realizado por José Fernando y Francisco José de Medinilla entre 1719 y 1748, presidido por Santa Inés, obra de Francisco de Ocampo. sustituyó al primitivo del siglo anterior, del que se conservan la escultura de Santa Inés,  y las de San Juan Bautista, y San Juan Evangelista de Juan de Remesal y en el ático “San Pascual Bailón” y “San Antonio”(ésta última también de Remesal).

(Inés significa pura, sin mancha; aplicado a las víctimas que se ofrecen en sacrificio. Al coincidir fonéticamente este nombre (Agnes) con la palabra latina agnus, (cordero) y con la simbología especial que este animal tiene en el cristianismo (Cristo es representado como el Agnus Dei, el Cordero de Dios), se cultivó esta asociación de ideas y se la representó siempre con un cordero y con la palma del martirio.
Santa Inés representa un hito en la historia del cristianismo. Su martirio conmocionó a la cristiandad naciente y movilizó a toda la intelectualidad cristiana. Inés era una niña de doce años apenas, cuando tuvo que hacer frente a las pretensiones del pretor de turno (fue durante la persecución de Septimio Severo) de que abjurase de su fe, adorando públicamente a Minerva. Y no se le ocurrió otra cosa para presionarla, que llevarla a un lupanar y someterla allí, desnuda, a pública vejación. No siendo posible doblegarla por ningún medio, mandó el pretor decapitarla allí mismo. Dice la tradición que al verdugo, movido de piedad, le tembló la espada en la mano. Su martirio causó honda impresión en toda la Iglesia, tanto en Roma como fuera de ella.)

En el Presbiterio a la izquierda,

*Retablo de la Inmaculada Imagen de talla completa en tamaño casi natural, del primer tercio del siglo XVII, relacionada con Juan de Remesal. Se observa como la solemne gravedad del estilo montañesino deja paso aquí a un sentido más candoroso y aniñado, quizá para adoptarse al ambiente de un convento femenino donde las formas suaves son la nota predominante.

A la derecha en la zona del Presbiterio tenemos

*Retablo de Santa Clara, fundadora de la orden, imagen tambien de talla completa en tamaño casi natural

Y siguiendo por la nave del Evangelio nos encontramos, en el hastial,  con el

*Retablo de San Francisco de Asís, cofundador de la orden.

y ya en la nave lateral,

*Retablo de San José con el Niño, debajo de él una imagen de la Virgen de la Virgen de los Dolores.

*Retablo de San Expedito

A los pies de la nave principal el coro separado por una gran reja. En la parte superior un escudo de la Orden. Mas abajo y a ambos lados dos águilas. Continuan ángeles y querubines. Siguiendo el dibujo de la pared abajo del todo a la izquierda un jarrón con flores.y a la derecha un cáliz. Debajo de éste cáliz una puerta primorosamente trabajada (aunque en mal estado de conservación) da paso al coro.

A través de la reja que cierra el coro, se ve la urna que contiene el cuerpo incorrupto de Dª María Coronel, y el órgano barroco que hacia 1700 hizo famoso a Gustavo Adolfo Bécquer con su obra “Maese Pérez el organista” (episodio milagroso ocurrido dentro de estos muros y contenido en el volumen de sus “Rimas y Leyendas”). El instrumento es obra de transición entre los siglos XVII y XVIII y está decorado con pintura florales.

En la nave de la Epistola, siguiendo el recorrido desde el Coro, encontramos:

*Retablo de San Antonio de Padua, con dos pinturas sobre tabla a ambos lados del santo. representando a San Juan Bautista y San Jerónimo, obras del siglo XVI.

*Retablo neoclásico, con la figura de San Blas, obra de Juan de Mesa de 1.617

Y ya en el hastial

*Retablo de “La Virgen del Rosario”. Imagen del siglo XVIII rodeada por obras anónimas de estilo flamenco: “San Sebastián, la Degollación del Bautista, San Pedro y la Misa de San Gregorio”, La Adoración de los Pastores, La Epifanía, y escenas de la vida de la Virgen. En total 13 tablas del primer cuarto del Siglo XVI

En s. XX, la comunidad vendió un gran trozo que estaba en ruinas al Ayuntamiento, y ahora es una Sala de Exposiciones. Fue sede del Pabellón de Sevilla durante la Exposición Universal de 1992.

La colección de piezas de orfebrería es espléndida y numerosa, destacando el Arca para el monumento del Jueves Santo, realizada en ébano y plata, regalada al Convento en 1.600.

Como curiosidad, hay que citar que en el obrador de este convento las monjas elaboran sus afamados dulces: bollitos de Santa Inés cuya receta fue legada por la propia fundadora y otros dulces tradicionales  inigualables como cortadillos, magdalenas, almendrados, roscos de vino, delicias de Santa Inés y de Santa Clara.

Finalizamos la visita en el torno de las monjas, comprando dulces. Nosotros elegimos roscos de vino (7 euros el kg) y sultanas (2,60 eur el cuarto).

La entrada es gratuita, pero las monjas agradecen una propina para el mantenimiento del museo.

Para ver todas las fotos de la visita (60) pincha aquí

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One Response to Convento de Santa Inés (Sevilla) 23-11-2011

  1. Pepe Lasala says:

    Impresionante reportaje, la verdad es que es un lugar para detenerse. Enhorabuena. Un fuerte abrazo desde el blog de la Tertulia Cofrade Cruz Arbórea. http://tertuliacofradecruzarborea.blogspot.com/

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