Iglesia de El Salvador (Sevilla) 16-11-2011

Visita a la Iglesia de El Salvador (Sevilla)

Fecha de la visita: 16-nov-2011

Dentro de la actividad “Conocer Sevilla”, que se realiza en el Distro Sur de Sevilla, hoy Mari Carmen Muñoz Sosa nos enseña:

La  Iglesia de El Salvador:

EL EXTERIOR DEL TEMPLO:

El templo del Salvador se edificó sobre el solar en el que se encontraba ubicada la antigua mezquita mayor de Sevilla, que fue erígida reinando Abd-Rahmani, aunque fue conocida con el nombre de su fundador el príncipe Hohammad Bem-Abbad Al Motamid-Al-Cajim. Príncipe de la dinastía abasida que se convirtió en protector de las letras y ciencias de su tiempo.

Por lo que respecta a la gran portada que se abre a la Plaza del Salvador, destaca el exterior del edificio por su monumentalidad. Cronológicamente corresponde en su mayor parte al siglo XIX. Se organiza por medio de tres grandes portadas, correspondientes a las tres naves del edificio, siendo mas alta la central. En general esta portada sigue los modelos del renacimiento italiano. En el primer cuerpo destaca el entablamento (de la portada principal) en cuyo centro se disponen ángeles tenantes que sujetan un escudo con el Agnus Dei . En las portadas laterales podemos ver los bustos de los santos Pedro y Pablo, mientras que en la central está la bola del mundo con la cruz, símbolos del reinado de Cristo. En el segundo cuerpo destaca un gran óculo en el centro, mientras que el conjunto se remata por una inmensa espadaña rematada por un frontón y una cruz de forja.

Detrás de las rejas que cierran el compás del Salvador se erige la pequeña Capilla del Carmen. Es de pequeño tamaño y si nos fijamos podremos ver el escudo del Carmelo sobre el entablamento de dicha capilla. De la Hdad hablaremos mas adelante, pero es una pena que esté completamente vacía esta capillita.

Siguiendo por el exterior de la Iglesia del Salvador llegamos a la confluencia de la Plaza con Villegas. Allí encontramos un enmarcamiento para una sencilla cruz de madera, bajo el cual hay una lápida, en la cual el rey Juan II de Castilla dictó una norma por la cual todo hombre debía arrodillarse al paso del santísimo, so pena de pagar 600 maravedíes. Sobre ella está la llamada Cruz de las Culebras, pues era la antigua cruz que presidía el cementerio de la parroquia.

Muy cerca se encuentra el magnífico retablo cerámico del Santo Cristo del Amor, titular de la cofradía del mismo nombre, obra de 1930 de Enrique Mármol Rodrigo. Es el mas grande de los retablos existentes en Sevilla pues reproduce al Cristo a su tamaño real.

INTERIOR DEL TEMPLO

El interior del templo se organiza por medio de una gran planta de salón, dividida en tres naves, que a su vez se dividen en cuatro tramos. Destacan los potentes pilares que sustentan el templo, éstos son cuadrangulares y tienen adosados columnas. Sobre la zona del crucero se levanta una potente y airosa cúpula sobre pechinas, en las cuales hay relieves pétreos con las figuras de los cuatro evangelistas enmarcados dentro de una ornamentación vegetal. Todo el conjunto se culmina por medio de una linterna, en la cual se abren varios varios vanos que dan paso a la luz de sol.

RECORRIDO:

Comenzamos por la nave del evangelio (a los pies):

*Estandarte de la Hermandad del Rocío

–Simpecado de la Virgen del Rocío: Es obra de los talleres de bordado de Dª Esperanza Elena Caro, insigne artesana de gran sabor sevillano. En la hornacina pequeña se muestra un pequeño grupo escultórico de plata, Las Santas Justa y Rufina, con la Giralda entre ellas. Este conjunto remata el paso de la Virgen que peregrina anualmente al santuario almonteño.

–Retablo del Simpecado de la Hermandad de Ntra. Sra. Del Rocío. Es reciente obra del escultor Fernando Aguado, tallado por Francisco Verdugo y dorado por el hermano de la Corporación David de Paz.

*Retablo de la Virgen de la Antigua:

Es una réplica de la famosa Virgen situada en la capilla del mismo nombre de la Catedral de Sevilla. El cuadro fue pintado en 1715 y está atribuido a Juan Ruiz Soriano. Esta Virgen fue muy importante en América. Cristobal Colón fue muy devoto de esta imagen. Las figuras del último cuerpo son un San Blas de la segunda mitad del S.XVII y una pareja de santas mártires, Santa Lucía y Santa Agueda de finales del mismo siglo. La imagen del nicho inferior es un San Antonio de Padua.

*Retablo de Santa Ana: El grupo escultórico de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen fue tallado por José Montes de Oca en 1714. La iconografía de Santa Ana y la Virgen Niña es un tema recurrente en la producción del artista sevillano. Estas representaciones de Santa Ana como Maestra abundaron desde el seiscientos. Las imágenes del cuerpo bajo corresponden a San Joaquín y San Antonio. La primera corresponde a finales del S.XVII y muestra una gran riqueza plástica y cromática. Bajo estas esculturas se encuentran dos tablas pintadas representado a dos santas en hñábito de monja, una de ellas Santa Teresa de Jesús. En la hornacina alta se encuentra una Virgen del Carmen flanqueada por dos obispos, San Leandro y San Isidoro.

*Retablo de la Virgen del Rocío: Fue labrado por José Maestre entre 1718 y 1731, periodo en que tuvo varios encargos para la Colegial con el objetivo de dotar de retablos al templo, que estaba prácticamente vacio desde su inauguración en 1712. La hornacina central está ocupada por una réplica moderna de la Virgen del Rocío, realizada por Sebastián Santos de Rojas. Esta imagen es el elemento fundamental de la Hermandad de Sevilla, que peregrina al gran santuario de las marismas todos los años.

*Portada retablo de la Capilla Sacramental:  es conocida por “la apoteosis del barroco”, La portada es obra barroca de Cayetano de Acosta de 1770. Se caracteriza por estar formada por una profusa decoración a base de columnas y estípites. En el ático se dispone una alegoría de la Eucaristía. A uno y otro lado tenemos a San Carlos Borromeo y San Felipe de Neri, fundador del oratorio, con sus tributos. En el centro, la Virgen del Voto y San José con el Niño.

*Capilla Sacramental:

–Retablo de nuestro Padre Jesús de la Pasión: El conjunto de plata de la antigua Capilla Sacramental, hoy de Pasión, perteneció al patrimonio de los jesuitas y fue concedido a la Colegiata del Salvador después de la expulsión de la Orden en el año 1767. Su motivo principal es el retablo frontal, obra excepcional del platero Tomás Sánchez Reciente, fechado en 1753 y rematado por una gran custodia. A Ambos lados se encuentran dos pedestales laterales labrados en 1802 por el platero Juan de Amores e inspirados en el retablo principal, en los que se instalan las imágenes de la Virgen de la Merced, obra de Sebastián Santos realizada en 1966 y San Juan Evangelista.

En los laterales de la Capilla pueden verse dos lienzos representado la Inmaculada y San Carlos Borromeo con los Apestados de Milán realizados por J.Tovar Villalba en 1911.

En la hornacina central de la capilla, nos aguarda el Cristo de Pasión, imagen en madera esculpida al natural. Es un nazareno de cedro, obra de Martínez Montañés, según testimonio de Fray Juan Guerrero, mercedario contemporáneo suyo, y está policromado por Francisco Pacheco, suegro de Velázquez. Tiene una actitud itinerante con el pie izquierdo apoyado en tierra, mientras el derecho se levanta, y el dedo primero roza levemente el suelo. Esto le ha provocado mas de una vez cierta inestabilidad (Ortega Bru). No se trata de un Cristo de dolores sangrante, ya que simboliza la resignación. La advocación se relaciona con la de una cofradía de Valladolid que en 1577 recogía los dolores, afrentas y tormentos, sufridos por Cristo en la Pasión. Según Hernández Díaz, “posee excepcional unción sagrada. Responde a la teología cristífera y a la pastoral postridentina, e interpreta tan verazmente la mente de la Iglesia, que es obra universal y seduce al contemplador de todos los tiempos y de cualquier ideología.

Rodeando al Nazareno hay dos medios bustos, uno de San Ignacio de Loyola con el anagrama de Cristo y el libro de los Ejercicios espirituales, y otro de San Francisco Javier. En la parte superior podemos ver esculturas de la Fe, Esperanza y Caridad. Sobre pedestales de plata se hallan la Virgen de la Merced, protectora de los cautivos, obra de Sebastián Santos, y San Juan de Gabriel Astorga. Estas imágenes pertenecen a la Archicofradía del Santísimo Sacramento y Pontificia y Real Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre Señora de la merced. Fue fundada hacia el 1531 en el extinguido convento de la Merced Calzada, actualmente Museo de Bellas Artes, por parte de una serie de miembros de la collación de Santiago, la mayor parte provenientes de Valladolid, deseosos de tener en Sevilla una cofradía como las de su tierra. Cuando se destinó el convento de la Merced a Museo en el 1840, la Hermandad se trasladó a la Iglesia de San Vicente. Posteriormente pasó a San Miguel, y desde 1868 al Salvador, por derribo de su sede anterior. Ya camino de los pies de esta nave y justo después de la capilla sacramental nos encontramos con un relieve con la Anunciación atribuido a Pedro Duque Cornejo, y también procedente del antiguo retablo mayor.

*El Altar Mayor: Al fondo del presbiterio se encuentra el gigantesco y magnifico retablo mayor de este templo del Salvador. Fue realizado entre 1770 al 1779 por Cayetano de Acosta, siguiendo un modelo de exaltado barroquismo.(llama la atención el movimiento que sufre todo el retablo; aquí podemos contemplar un retablo al puro estilo barroco). El retablo consta de un banco o parte inferior, un gran cuerpo central dividido en tres calles, separadas por vistosas columnas salomónicas, y un ático. Comenzando por la parte inferior tenemos podemos ver en la zona del banco relieves de los Padres de la Iglesia, apareciendo una escultura de la Inmaculada sobre el Sagrario-Manifestador. (ya en el primer cuerpo y sobre la zona central). Todo el retablo se organiza alrededor del grupo de la Transfiguración , pues este instante de la vida de Cristo alude el máximo apogeo de su divinidad. Por este motivo, todos los templos dedicados al Salvador o al Redentor se encuentran presididos por la escena de la Transfiguración. Es el momento en el que Moisés y Elias, representantes de la ley y Los Profetas, conversan con Jesús, declarándolo Mesías y Salvador de la Humanidad, en presencia de los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan. Así, si nos fijamos en el retablo podremos ver en la parte superior la figura del Padre Eterno rodeado por ángeles. Es el momento en el que “….se formó una nube que los cubrió con su sombra. Y vino una voz desde la nube, que decía; Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle. Alrededor del cuerpo central en el que se dispone el tema de la Transfiguración se disponen algunos arcángeles, de izda a dcha : Yehudiel, Rafael, Baraquiel, Gabriel, Miguel y Seatiel. De igual manera en el ático se disponen otra serie de arcángeles, éstos ya muy lejos de nosotros pues se encuentran a una altura considerable. Como viene siendo habitual a ambos lados del retablo se encuentran unos espléndidos ángeles lampadarios de finales del s.XVIII.

Pasando por delante del Presbiterio, llegamos a la nave del Evangelio en cuyo hastial encontramos el

*Retablo del Cristo de los Afligidos, talla barroca de finales del siglo XVIII de Gaspar de Gines de 1635. En el centro se halla la efigie titular, obra anónima de vestir de mediados del XVII. En la parte baja , dentro de una urna, imagen de vestir de la Virgen, atribuida a Cristóbal Ramos. En el ático se dispone un relieve con la Santísima Trinidad, coronada por una efigie de San Miguel. Tampoco podemos pasar de largo del gran cuadro que hay sobre la puerta de la sacristía , que representa la Adoración de los Pastores. Es una obra sevillana de finales del siglo XVII.

Delante de este retablo vemos la magnífica

*Custodia procesional (1612-21) realizada por el orfebre Manuel Sánchez,el magnífico ostensorio es de Miguel Palomino Sánchez (1825-47)…Iba colocada en el paso del Señor de Pasión de Cayetano González..¡ Se ha colocado recientemente el conjunto de la custodia y el paso permanentemente frente a la capilla sacramental de Pasión.

A continuación pasamos a la

*Sacristía Baja.

Está presidida por el Retablo de la Transfiguración, tallado por Juan de Dios Moreno (1.712), con lienzo de Pablo Legot (1.631). En las paredes se alinean sitiales de la sillería del Coro, obra de los hermanos José y Felipe González (me ahorro el chiste fácil) de finales del XVIII. Sobre los bancos de la derecha, dos óleos: una Magdalena de Pedro de Camprobín (1.633) y la Coronación de la Virgen, anónimo sevillano de la primera mitad

Retablo de la Transfiguración, 1712

del XVII.

En la pared frente al retablo se nos muestran el Crucificado del Buen Viaje (talla anónima de finales del siglo XVI) y dos óleos con cabezas cortadas: la de San Pablo y la de San Juan Bautista, ambas de

Crucificado del Buen Viaje

Sebastián de Llanos Valdés (1.670). Sobre todos ellos, un cuadro de gran formato de San Millán en la batalla de Clavijo, anónimo del siglo XVII sobre un tema muy de moda en la época de la Contrarreforma: los santos matamoros (Santiago, San Millán y San Isidoro).

Por un pasillo y subiendo unas escaleras pasamos a la

*Sacristía Alta.

Consta de dos zonas, norte y sur, unidas por un largo pasillo. En todo este recorrido podemos contemplar cuadros, tallas, retablos y objetos de culto de gran valor artístico que constituyen el Museo Colegial.

 

Misal de 1744 con encuadernación Rococó

Y por una pequeña puerta salimos justo junto al

 

*Retablo de la Borriquita o de los santos Crispín y Crispiniano.

dedicado históricamente a estos mártires cristianos, zapateros de oficio. Fue tallado en 1.733 por Bartolomé García y montado por los hermanos José Fernando y Francisco José Medinilla. Es de estilo barroco, se talló en el siglo XVIII, y en su parte central se halla una imagen de vestir de la Virgen de los Dolores, obra de mediados del XVIII. En la parte superior se hallan las efigies de los titulares, del siglo XVII, mientras que junto a ellos hay un relieve con los dos santos saliendo del fuego. La Entrada en Jerusalén con el Cristo subido en la borriquita es talla anónima de finales del XVII, principios del XVIII, de escuela sevillana. Aquí entramos en el campo de las atribuciones, tan polémico como siempre. En este caso el profesor Palomero Páramo afirma que se puede relacionar con el círculo de Pedro Roldán. Fue restaurado por Buiza en 1968 y por Abascal posteriormente.

Y junto a este el

 *Retablo del Cristo del Amor.

A la derecha del la Capilla Mayor se levanta el retablo de la Primitiva, Pontificia Archicofradía y Real Hermandad de Nazarenos de la Sagrada entrada en Jerusalén,

Retablo del Cristo del Amor

Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol. Es la unión de dos hermandades, por un lado la de la Entrada en Jerusalén, creada en el último tercio del XVI por el gremio de medidores de la Alhóndiga, en la iglesia de los Terceros, y por otro, la del Amor y Socorro, creada en Santiago por fechas similares, con la finalidad de ayudar a los presos. La unión de ambas se llevó a cabo en 1.608. Durante la Guerra de la Independencia se trasladó a San Miguel, entró en decadencia en el XIX y se reorganizó en San Pedro allá por 1.905. Desde 1.922 reside en el Salvador.

En el centro del retablo se encuentra la magnifica imagen del Cristo del Amor que tallara Juan de Mesa. Su precio fue de 1.000 reales, y fue restaurado por Rodríguez Rivero-Cabrera en 1.982. Es la primera de una serie de diez Crucificados contratados por Juan de Mesa, y que en escritura notarial el artista especificó que la haría “por mi persona sin que en ella pueda entrar oficial alguno”. Es de destacar que en la corta vida artística de este discípulo de Martínez Montañés (apenas doce años, pues murió a los 44 de tuberculosis) dejó obras tan importantes como este Cristo del Amor, el Señor del Gran Poder, el Cristo de la Buena Muerte (Hermandad de los Estudiantes), el Cristo del Buen Ladrón (Montserrat) o el Nazareno de La Rambla (Córdoba) entre otras.

La advocación alude al mucho amor que tuvo Cristo, pues murió en la cruz por redimir al mundo. Todos conocemos la imagen del pelícano, que está a sus pies, animal que simboliza la muerte del Redentor, pues, según la tradición, cuando sus polluelos no tiene que comer se abre el pecho, y los alimenta con su sangre, lo mismo que hizo Cristo en la Cruz. A la izquierda podemos ver la imagen de Nuestra Señora del Socorro, que es obra de Juan de Mesa pero muy retocada. En el lado opuesto se encuentra la talla de San Juan, obra del XVII, de vestir, pero transformada en los siglos posteriores. El retablo está coronado por un San José con  el Niño, obra de Pedro Roldán.

Estamos en el Presbiterio y si miramos hacia arriba encima del Altar Mayor vemos una cúpula sobre pechinas y en la bóveda sobre el Altar Mayor,

 

*Pintura sobre la bóveda: Visión Celestial alrededor del Espiritu Santo: La pintura representa a la Gloria Celestial y en su centro se encuentra el Espiritu Santo en forma de paloma. Es una visión ilusionista acertada tanto en el empleo de la perspectiva aérea como en sus valientes escorzos. Su autor Juan de Espinal, desarrolló una arquitectura fingida, por medio de ménsulas y una balaustrada elíptica en la que se desarrolla la explosión celestial compuesta por la presencia de coros y agrupaciones angélicas. La bóveda fue pintada en torno a 1775 y su tratamiento supone el rococó pictórico que anticipa la obra de los pintores Maella y Goya.

Junto a la primera columna destaca el Púlpito  labrado en mármoles blanco y rosa,  y con tornavoz en forma de Concha de Peregrino. Es de 1734 labrado por el cantarero vasco Vicente  Bengoechea. El de la izquierda es del estepeño Julián del Villar hecho 44 años más tarde siendo copia exacta del original. Las escaleras de los dos desaparecieron en el siglo XIX.

Continuando el recorrido por las capillas laterales de la Epistola nos encontramos con el

*Conjunto de Nuestra Señora de las Aguas, El gigantesco retablo fue realizado por José Maestre en 1724. El retablo consta de banco, un gran cuerpo central, en donde se abre el camarín de la Virgen, y ático. En la parte inferior se encuentra un Niño Jesús de estilo montañesino del siglo XVII. En la zona central, y a ambos lados del camarín , podemos ver esculturas de los Santos Isidoro y Leandro, obras de Felipe de Castro. La Virgen titular, de la que hablamos antes, es obra de finales del siglo XIII, de época de Fernando III, aunque muy alterada por restauraciones posteriores, especialmente del XVII. El Niño es del finales del XVI y está atribuido por Gómez Piñol a Jerónimo Hernández.

*Retablo de San Fernando. Fue realizado entre 1760 y 1767 por el tallista José Díaz, aunque las imágenes central de San Fernando, y a ambos lados San Hermenegildo y San Luis de Francia, son anteriores siendo hechas por Antonio de Quirós y policromadas por Francisco Meneses Osorio en 1699. Las tallas de San Diego de Alcalá y San Juan Bautista, ya son del Siglo XVIII. El ático tiene una custodia pintada rematada por el escudo de la Monarquia española.

A la derecha de esta retablo está el

 

*Retablo del Cristo de la Humildad y Paciencia. Fue construido por el gremio de los guanteros para su patrón San Cristobal. Retablo de estilo neoclásico perteneciente a la escuela sevillana. Es atribuido a José Maestre y dorado por Francisco Lagraña en 1757. La imagen del Cristo de la Humildad y Paciencia fue tallada por Antonio Quirós en 1696. Se inspira en un conocido grabado de Durero.

*Retablo de las Santas Justa y Rufina, ubicado junto a la capilla Bautismal, fue concluido en 1730 por Juan de Dios Moreno, el retablo fue traído a este templo en 1902, procedente del Hospital de las cinco Llagas. que fue realizado por los hermanos Cristóbal y Pedro de Vega en el 1730. Las efigies de las titulares son de vestir y fueron talladas en la segunda mitad del XVIII. Destaca también en el ático una talla de María Magdalena que procede del taller de Pedro Duque Cornejo.

Detrás de este Retablo hay un pequeño habitáculo con una silla Palanquín del Niño de las Aguas y un San Jerónimo entre otros.

En el interior de la

*Capilla bautismal se encuentra la talla de San Cristobal, original de Juan Martínez Montañés en 1597. Es una obra de juventud de Montañés, de la cual el profesor Hernández Díaz subraya su acusada anatomía, expresividad clásica, y destaca de sobremanera cómo avanza decididamente con el Niño al hombro, y el bastón rugoso en la mano derecha. Se trata de la primera obra documentada de Montañés, es una pieza magistral y se puede decir que por sí sola inmortalizaría a un artista. La efigie mide 2´20 mts.  Así mismo San Cristóbal, patrón del transporte, ha sido el titular de una Hermandad ya desaparecida que llevaba su mismo nombre, y que durante cierto tiempo sacó a la imagen en procesión sobre un vehículo.

Sobre la puerta de entrada desde la calle, un impresionante órgano de estilo neoclásico rematado con angelitos, y que se sitúa en una tribuna. Fue restaurado hace unos años (300.000 euros), y se ha tratado en el proceso de restauración de respetar al máximo la factura original así como los materiales utilizados.

Salimos de la Iglesia y a la derecha entramos en el Patio de los Naranjos, Los únicos restos que se conservan de la antigua mezquita y que aún subsisten, son el patio de las abluciones y el arranque de la torre o alminar. Como dato curioso, si nos fijamos un poco nos daremos cuenta que el nivel del suelo de este patio con respecto al resto de la Iglesia no concuerda. Esto se debe a que posiblemente se ha venido llenando de escombros esta parte, de tal manera que las columnas están enterradas totalmente y los arcos del claustro han quedado a un metro de altura aproximadamente. El edificio original estuvo en pie hasta el siglo XVII, cuando muy afectado por los terremotos y el paso del tiempo, tenía un aspecto ruinoso.  La edificación del nuevo templo la inició el maestro Esteban García en 1674, concluyendo las obras en 1712 a manos de Leonardo de Figueroa.

En uno de los lados de este patio se levanta la capilla de los Desamparados, obra de Ambrosio de Figueroa. Es de planta rectangular y el interior se decora con pinturas murales barrocas y una serie de hornacinas que hacen de altares. En la cabecera se sitúa el altar del titular, que es de finales del siglo XVIII. El arranque de la torre pertenece a la fábrica original, mientras que el remate del campanario es obra ya del siglo XVIII.

En el interior del Patio vemos la antigua fuente, que servía en la época almohade para que los que acudían a la antigua mezquita realizaran sus abluciones. A la derecha de esta fuente encontramos la entrada a la cripta de la iglesia, sobre la que se está realizando un proyecto que permita visitarla.

Y damos por finalizado el recorrido volviendo a la Plaza del Salvador.

Para ver todas las fotos de la visita (129) pincha aquí

6 Responses to Iglesia de El Salvador (Sevilla) 16-11-2011

  1. pepa says:

    y cual es el retablo mayor hecho x pablo legot no pinto La Transfiguración para el antiguo retablo mayor he???:XD

  2. mari carmen says:

    Me gustaria saber si la virgen crucificada es decir santa librada sigue en la iglesia aun habiendo sido restaurada.
    Graciasss

  3. Manuel says:

    El trabajo está bastante bien en general. Existen ligeras imprecisiones que no le quitan mérito al mismo, pero que subsanadas podrían perfeccionarlo. Muy bien en general. Y respecto a las fotos, no se trata de trabajar para la National Geographic, si no se trata de documentar visualemente el trabajo. Felicidades.

  4. Alberto Cañas Perez says:

    el Retablo cerámico fur obre posiblemente de Manuel Cañas y Enrique Marmol y no solo de este último. Sería de justicia que rectificara Usted su información. Gracias

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