IGLESIA DE EL SALVADOR SEVILLA

VISITA DEL 24042008 DESPUES DE SU RESTAURACION

Iglesia de El Salvador (Sevilla) 

El templo del Salvador se edificó sobre el solar en el que se encontraba ubicada la antigua mezquita mayor de Sevilla, que fue rígida reinando Abd-Rahmani, aunque fue conocida con el nombre de su fundador el príncipe Hohammad Bem-Abbad Al Motamid-Al-Cajim. Príncipe de la dinastía abasida que se convirtió en protector de las letras y ciencias de su tiempo.

Los únicos restos que se conservan de la antigua mezquita y que aún subsisten, son el patio de las abluciones y el arranque de la torre o alminar. Como dato curioso, si nos fijamos un poco nos daremos cuenta que el nivel del suelo de este patio con respecto al resto de la Iglesia no concuerda. Esto se debe a que posiblemente se ha venido llenando de escombros esta parte, de tal manera que las columnas están enterradas totalmente y los arcos del claustro han quedado a un metro de altura aproximadamente. El edificio original estuvo en pie hasta el siglo XVII, cuando muy afectado por los terremotos y el paso del tiempo, tenía un aspecto ruinoso.  La edificación del nuevo templo la inició el maestro Esteban García en 1674, concluyendo las obras en 1712 a manos de Leonardo de Figueroa.

EXTERIOR DEL TEMPLO

Antes de recorrer el exterior del templo nos detendremos en el patio de la antigua mezquita musulmana, ya que en uno de los lados de éste se levanta la capilla de los Desamparados, obra de Ambrosio de Figueroa. Es de planta rectangular y el interior se decora con pinturas murales barrocas y una serie de hornacinas que hacen de altares. En la cabecera se sitúa el altar del titular, que es de finales del siglo XVIII. El arranque de la torre pertenece a la fábrica original, mientras que el remate del campanario es obra ya del siglo XVIII.

Que duda cabe que por lo que respecta a la gran portada que se abre a la Plaza del Salvador, destaca Este exterior del edificio por su monumentalidad. Cronológicamente corresponde en su mayor parte al siglo XIX. Se organiza por medio de tres grandes portadas, correspondientes a las tres naves del edificio, siendo mas alta la central. En general esta portada sigue los modelos del renacimiento italiano. En el primer cuerpo destaca el entablamento (de la portada principal) en cuyo centro se disponen ángeles tenantes que sujetan un escudo con el Agnus Dei . En las portadas laterales podemos ver los bustos de los santos Pedro y Pablo, mientras que en la central está la bola del mundo con la cruz, símbolos del reinado de Cristo. En el segundo cuerpo destaca un gran óculo en el centro, mientras que el conjunto se remata por una inmensa espadaña rematada por un frontón y una cruz de forja.

 

Detrás de las rejas que cierran el compás del Salvador se erige la pequeña Capilla del Carmen. Es de pequeño tamaño y si nos fijamos podremos ver el escudo del Carmelo sobre el entablamento de dicha capilla. De la Hdad hablaremos mas adelante, pero es una pena que esté completamente vacía esta capillita.

Siguiendo por el exterior de la Iglesia del Salvador llegamos a la confluencia de la Plaza con Villegas. Allí encontramos un enmarcamiento para una sencilla cruz de madera, bajo el cual hay una lápida, en la cual el rey Juan II de Castilla dictó una norma por la cual todo hombre debía arrodillarse al paso del santísimo, so pena de pagar 600 maravedíes. Sobre ella está la llamada Cruz de las Culebras, pues era la antigua cruz que presidía el cementerio de la parroquia.

Muy cerca se encuentra el magnífico retablo cerámico del Santo Cristo del Amor, titular de la cofradía del mismo nombre, obra de 1930 de Enrique Mármol Rodrigo. Es el mas grande de los retablos existentes en Sevilla pues reproduce al Cristo a su tamaño real.

INTERIOR DEL TEMPLO

El interior del templo se organiza por medio de una gran planta de salón, dividida en tres naves, que a su vez se dividen en cuatro tramos. Destacan los potentes pilares que sustentan el templo, éstos son cuadrangulares y tienen adosados columnas. Sobre la zona del crucero se levanta una potente y airosa cúpula sobre pechinas, en las cuales hay relieves pétreos con las figuras de los cuatro evangelistas enmarcados dentro de una ornamentación vegetal. Todo el conjunto se culmina por medio de una linterna, en la cual se abren varios varios vanos que dan paso a la luz de sol.

 

El Altar Mayor

Al fondo del presbiterio se encuentra el gigantesco y magnifico retablo mayor de este templo del Salvador. Fue realizado entre 1770 al 1779 por Cayetano de Acosta, siguiendo un modelo de exaltado barroquismo.(llama la atención el movimiento que sufre todo el retablo; aquí podemos contemplar un retablo al puro estilo barroco). El retablo consta de un banco o parte inferior, un gran cuerpo central dividido en tres calles, separadas por vistosas columnas salomónicas, y un ático. Comenzando por la parte inferior tenemos podemos ver en la zona del banco relieves de los Padres de la Iglesia, apareciendo una escultura de la Inmaculada sobre el Sagrario-Manifestador. (ya en el primer cuerpo y sobre la zona central). Todo el retablo se organiza alrededor del grupo de la Transfiguración , pues este instante de la vida de Cristo alude el máximo apogeo de su divinidad. Por este motivo, todos los templos dedicados al Salvador o al Redentor se encuentran presididos por la escena de la Transfiguración. Es el momento en el que Moisés y Elias, representantes de la ley y Los Profetas, conversan con Jesús, declarándolo Mesías y Salvador de la Humanidad, en presencia de los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan. Así, si nos fijamos en el retablo podremos ver en la parte superior la figura del Padre Eterno rodeado por ángeles. Es el momento en el que “….se formó una nube que los cubrió con su sombra. Y vino una voz desde la nube, que decía; Este es mi Hijo, mi Elegido; escuchadle. Alrededor del cuerpo central en el que se dispone el tema de la Transfiguración se disponen algunos arcángeles, de izda a dcha : Yehudiel, Rafael, Baraquiel, Gabriel, Miguel y Seatiel. De igual manera en el ático se disponen otra serie de arcángeles, éstos ya muy lejos de nosotros pues se encuentran a una altura considerable. Como viene siendo habitual a ambos lados del retablo se encuentran unos espléndidos ángeles lampadarios de finales del s.XVIII.

 

RAPIDO RECORRIDO POR LAS NAVES LATERALES

Epístola: (desde zona de los pies);

*Baptisterio Talla de San Cristobal
*Retablo Santas Justa y Rufina
*Retablo de San Fernando y Cristo de la Humildad y Paciencia
*Capilla de Nuestra Señora de las Aguas
*Altar de los Santos Crispín y Crispiniano

*Retablo de la Borriquita
*(hastial) Retablo de la Hdad del Amor

Evangelio

*(hastial) Retablo del Cristo de los Afligidos
*La Capilla Sacramental (Pasión)
*Altar de Nuestra Señora del Rocío
*Santa Ana Educando a la Virgen
*Altar de Nuestra Señora de la Antigua

*Estandarte de la Hermandad del Rocío

Nave de la Epístola

Antes de comenzar el recorrido por el Santoral sevillano, o lo que es lo mismo, el recorrido por la nave derecha del Salvador, tenemos que fijarmos en el impresionante órgano de estilo neoclásico rematado con angelitos, y que se sitúa en una tribuna. Ha sido restaurado recientemente, y se ha tratado en el proceso de restauración de respetar al máximo la factura original así como los materiales utilizados.

 

La primera capilla es el Baptisterio del templo,  en la que podemos ver  la afamada talla de San Cristóbal, tallada por Juan Martínez Montañés en 1597. Es una obra de juventud de Montañés, de la cual el profesor Hernández Díaz subraya su acusada anatomía, expresividad clásica, y destaca de sobremanera cómo avanza decididamente con el Niño al hombro, y el bastón rugoso en la mano derecha. Se trata de la primera obra documentada de Montañés, es una pieza magistral y se puede decir que por sí sola inmortalizaría a un artista. La efigie mide 2´20 mts.  Así mismo San Cristóbal, patrón del transporte, ha sido el titular de una Hermandad ya desaparecida que llevaba su mismo nombre, y que durante cierto tiempo sacó a la imagen en procesión sobre un vehículo. Justo a su izquierda se encuentra el retablo dedicado a las Santas Justa y Rufina, que fue realizado por los hermanos Cristóbal y Pedro de Vega en el 1730. Las efigies de las titulares son de vestir y fueron talladas en la segunda mitad del XVIII. Destaca también en el ático una talla de María Magdalena que procede del taller de Pedro Duque Cornejo.  

 

 Justo un poco mas adelante se halla el relieve de la Resurrección de Cristo , tallado a principios del XVII por Juan de Oviedo, y que curiosamente formó parte del antiguo retablo mayor.

. Este altar que ahora ocupa San Cristóbal era el que se encontraba antiguamente la imagen de Jesús de la Pasión.

Junto a éste se alza otro retablo barroco del XVIII que preside una imagen de San Fernando, talla que se atribuye a José Montes de Oca. A ambos lados se encuentran tallas de los Santos Luis Rey y Hermeregildo.

Justo después de este retablo nos encontramos con la imagen de Nuestra Señora del Carmen, de principios del XIX. Se trata de la titular de una Hermandad ahora en estado latente, y esta es la efigie que antiguamente se situaba en la capilla de las gradas del Salvador.

Que duda cabe que lo que mas llama la atención a primera vista en esta nave derecha es la fastuosa capilla de Nuestra Señora de las Aguas. El gigantesco retablo fue realizado por José Maestre en 1724. El retablo consta de banco, un gran cuerpo central, en donde se abre el camarín de la Virgen, y ático. En la parte inferior se encuentra un Niño Jesús de estilo montañesino del siglo XVII. En la zona central, y a ambos lados del camarín , podemos ver esculturas de los Santos Isidoro y Leandro, obras de Felipe de Castro. La Virgen titular, de la que hablamos antes, es obra de finales del siglo XIII, de época de Fernando III, aunque muy alterada por restauraciones posteriores, especialmente del XVII.

Ya junto al presbiterio, y al final de nuestro recorrido por la nave derecha, se encuentra el altar de los Santos Crispín y Crispiniano, peretenecientes al gremio de los zapateros. Es de estilo barroco, se talló en el siglo XVIII, y en su parte central se halla una imagen de vestir de la Virgen de los Dolores, obra de mediados del XVIII. En la parte superior se hallan las efigies de los titulares, del siglo XVII, mientras que junto a ellos hay un relieve con los dos santos saliendo del fuego.

Ya al final o en la zona hastial se levanta el retablo de la Primitiva, Pontificia Archicofradía y Real Hermandad de Nazarenos de la Sagrada entrada en Jerusalén, Santísimo Cristo del Amor, Nuestra Señora del Socorro y Santiago Apóstol. Es la unión de dos hermandades, por un lado la de la Entrada en Jerusalén, creada en el último tercio del XVI por el gremio de medidores de la Alhóndiga en la Iglesia de los Terceros. Mientras que la del Amor y Socorro se creó en Santiago por fechas similares, con la finalidad de ayudar a los presos. La unión de ambas se llevó a cabo en 1608. Durante la Guerra de la Independencia se trasladó a San Miguel, entró en decadencia en el XIX y se reorganizó en San Pedro allá por 1905.Desde 1922 reside en el Salvador.

En el centro del retablo se encuentra la magnifica imagen del Cristo del Amor que tallara Juan de Mesa entre 1618 y 1620. Su precio fueron 1000 reales, y ha sido restaurado por Rodríguez Rivero-Cabrera en 1982. Es esta una imagen de fuerte expresión y de intenso dramatismo, que se culmina por una pesada corona de espinas.No tenemos tiempo para detenernos mas tiempo, pero si queremos constatar que esta imagen es la primera de una serie de diez Crucificados que contrató en su corta vida artística Juan de Mesa, y que en la escritura notarial el artista especificó que la haría “por mi persona sin que en ella pueda entrar oficial alguno”.

La advocación alude al mucho amor que tuvo Cristo, pues murió en la cruz por redimir al mundo. Todos conocemos la imagen del pelícano, que está a sus pies, animal que simboliza la muerte del Redentor, pues, según la tradición, cuando sus polluelos no tiene que comer se abre el pecho, y los alimenta con su sangre, lo mismo que hizo Cristo en la Cruz. A la derecha podemos ver la imagen de Nuestra Señora del Socorro, que es obra anónima sevillana del XIX, que se viene atribuyendo a Gabriel Astorga. En el lado opuesto se encuentra la talla de Santiago el Mayor, obra del XVII, de vestir, pero transformada en los siglos posteriores. Esta imagen procesiona en el paso de La Entrada en Jerusalén, cuyo Cristo se está situado al lado izdo de este altar subido en la borriquita. Talla anónima de finales del XVII, principios del XVIII, de escuela sevillana. Aquí entramos en el campo de las atribuciones, tan polémico como siempre. En este caso el profesor Palomero Páramo afirma que se puede relacionar con el círculo de Pedro Roldán. Fue restaurado por Buiza en 1968 y por Abascal posteriormente.

Nave del Evangelio

Pasando por delante del Presbiterio, llegamos a la nave del Evangelio en cuyo hastial encontramos el retablo del Cristo de los Afligidos, talla barroca de finales del siglo XVIII de Gaspar de Gines de 1635. En el centro se halla la efigie titular, obra anónima de vestir de mediados del XVII. En la parte baja , dentro de una urna, imagen de vestir de la Virgen, atribuida a Cristóbal Ramos. En el ático se dispone un relieve con la Santísima Trinidad, coronada por una efigie de San Miguel. Tampoco podemos pasar de largo del gran cuadro que hay sobre la puerta de la sacristía , que representa la Adoración de los Pastores. Es una obra sevillana de finales del siglo XVII.

La siguiente capilla es conocida por “la apoteosis del barroco”, y nos es otra que la Capilla Sacramental. La portada es obra barroca de Cayetano de Acosta de 1770. Se caracteriza por estar formada por una profusa decoración a base de columnas y estípites. En el ático se dispone una alegoría de la Eucaristía. A uno y otro lado tenemos a San Carlos Borromeo y San Felipe de Neri, fundador del oratorio, con sus tributos. En el centro, la Virgen del voto y San José con el Niño. En la hornacina central de la capilla, nos aguarda el Cristo de Pasión, imagen en madera esculpida al natural.

Es un nazareno de cedro, obra de Martínez Montañés, según testimonio de Fray Juan Guerrero, mercedario contemporáneo suyo, y está policromado por Francisco Pacheco, suegro de Velázquez. Tiene una actitud itinerante con el pie izquierdo apoyado en tierra, mientras el derecho se levanta, y el dedo primero roza levemente el suelo. Esto le ha provocado mas de una vez cierta inestabilidad (Ortega Bru). No se trata de un Cristo de dolores sangrante, ya que simboliza la resignación. La advocación se relaciona con la de una cofradía de Valladolid que en 1577 recogía los dolores, afrentas y tormentos, sufridos por Cristo en la Pasión. Según Hernández Díaz, “posee excepcional unción sagrada. Responde a la teología cristífera y a la pastoral postridentina, e interpreta tan verazmente la mente de la Iglesia, que es obra universal y seduce al contemplador de todos los tiempos y de cualquier ideología.

Rodeando al Nazareno hay dos medios bustos, uno de San Ignacio de Loyola con el anagrama de Cristo y el libro de los Ejercicios espirituales, y otro de San Francisco Javier. En la parte superior podemos ver esculturas de la Fe, Esperanza y Caridad. Sobre pedestales de plata se hallan la Virgen de la Merced, protectora de los cautivos, obra de Sebastián Santos, y San Juan de Gabriel Astorga. Estas imágenes pertenecen a la Archicofradía del Santísimo Sacramento y Pontificia y Real Hermandad de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Pasión y Nuestra Madre Señora de la merced. Fue fundada hacia el 1531 en el extinguido convento de la Merced Calzada, actualmente Museo de Bellas Artes, por parte de una serie de miembros de la collación de Santiago, la mayor parte provenientes de Valladolid, deseosos de tener en Sevilla una cofradía como las de su tierra. Cuando se destinó el convento de la Merced a Museo en el 1840, la Hermandad se trasladó a la Iglesia de San Vicente. Posteriormente pasó a San Miguel, y desde 1868 al Salvador, por derribo de su sede anterior. Ya camino de los pies de esta nave y justo después de la capilla sacramental nos encontramos con un relieve con la Anunciación atribuido a Pedro Duque Cornejo, y también procedente del antiguo retablo mayor.

HERMANDAD DEL ROCÍO

El altar se encuentra a media altura de la nave izquierda de esta Iglesia del Salvador, justo antes de la Capilla Sacramental donde se encuentra el Señor de Pasión. La Virgen se encuentra generosamente rodeada de flores y parece ya preparada para la celebración de su onomástica en los dias venideros. Junto a ella se encuentra expuesto el simpecado.

El retablo de la Virgen del Rocío se puede fechar en torno a 1740, y la efigie titular, restaurada por Sebastián Santos, es la titular de la Pontificia, Ilustre y Fervorosa Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Sevilla. Haciendo un poco de Historia tenemos que decir que se propone en 1933 la erección de una Hermandad del Rocío en el Salvador, la cual no existiría hasta el año siguiente, después de múltiples complicaciones con la sede Hispalense, pues se le negaba la posibilidad de realizar romería. La primera romería la realizó en 1951 y durante unos años llevó la efigie que se venera en el altar, en lugar del tradicional simpecado. Esta Hermandad del Rocío del Salvador, junto con las del resto de la ciudad (Cerro del Aguila, Triana o Macarena), se postran cada año a los pies de la Blanca Paloma en petición de auxilio para sus necesidades y para dar gracias a tan augusta Señora del Rocío.

En lo que se refiere a los cultos de esta Hermandad del Rocío comenzaremos por la misa correspondiente a la Hdad, que se celebra cada Jueves a las 20 de la tarde. Los cultos propiamente dichos comienzan con la misa de los romeros que se celebra el Jueves “antes”(en este caso el Jueves 20 de Mayo) a las 8 de la mañana. Lógicamente nos podemos hacer una idea del Salvador (con lo grande que es) abarrotado de gente desde tan tempranas horas. Después de la misa el simpecado se traslada desde el altar mayor hasta la carreta, que espera en la puerta. Entonces comienza la romería, que tiene varias paradas como la de la Catedral, donde se ofrece un ramo de flores a la Virgen de los Reyes, o en el Ayuntamiento, donde espera la alcaldesa para dar la bienvenida. Ya el Sábado se llega al Rocío. Ya el Lunes o el Martes se regresa, para llegar aquí el Jueves a partir de las 10 de la noche. Al día siguiente se tiene la misa de acción de gracias. 

HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DEL PRADO

La imagen titular de esta Hermandad se encuentra en la Capilla de los Desamparados y es obra de Sebastián Santos. Tiene un determinado número de fieles, de devotos higuereños, que mantienen la Hermandad y celebran los cultos en los días de las Patrona de Higuera de la Sierra.

HERMANDAD DE NUESTRA SEÑORA DE LAS AGUAS

Devoción esta de la Virgen de las Aguas muy olvidada, que ahora el director espiritual del Salvador, Don Manuel del Trigo Campos, trata de revitalizar. El altar se encuentra en la nave derecha ya cerca de la cabecera del templo. La Virgen titular es obra de finales del siglo XIII, es de época fernandina, aunque muy alterada por las restauraciones posteriores, si bien el Niño que aparece en la falda es del XVII. Parece ser que incluso llegó a intervenir el propio Martínez Montañés. Así a primera vista nos recuerda a la Virgen de los Reyes , pues se trata también de una Virgen entronizada siguiendo un estilo muy parecido. El camarín de la Virgen se construyó en 1762, y presenta una fastuosa decoración de pinturas con escenas marianas y motivos vegetales.

La devoción de la Virgen de las Aguas es muy antigua en Sevilla. Parece ser que el nombre le viene cuando el Rey Fernando después de tener el sueño en el que se le apareció la Virgen, mandó hacer esculturas basándose en su descripción. Puestos los artífices a trabajar presentaron al rey dos esculturas similares: la de los Reyes y Ésta. Eligió la primera, y al referirse a Ésta dijo que “estaba entre dos aguas”, por lo que se le quedó el nombre de “Las Aguas”. Otra tradición afirma que el nombre proviene de sus muchas intervenciones benéficas a la hora de las lluvias. Sea como fuere esta Virgen es la titular de la Real Cofradía de Nuestra Señora de la Aguas, que se fundó en 1600, teniendo desde siempre un gran prestigio en el barrio. Aunque como hemos comentado, su culto está ahora decaído, se dice que el paso de la Virgen de las Aguas fue el primero que en 1972 fue llevado por costaleros hermanos no profesionales.

LA HERMANDAD DEL CARMEN

En la actualidad la esta Hermandad se mantiene en estado latente, aunque no ha desaparecido por completo, por lo que los cultos tradicionales se han interrumpido desde hace ya tiempo. Si podemos decir que antiguamente la imagen de la Virgen del Carmen, de principios del XIX, se quedaba expuesta en la capillita de las gradas. Actualmente se prefiere situar en el interior sobre una sencilla repisa justo antes de la capilla de Nuestra Señora de las Aguas. Como nota curiosa podemos decir que esta talla ha sido atribuida en mas de una ocasión a Cristóbal Ramos.

El siguiente retablo es obra de finales del siglo XVII, y está consagrado a Santa Ana educando a la Virgen. La talla se debe a José Montes de Oca de hacia 1740. A los lados tiene esculturas de San Joaquín y San Antonio. Arriba en el ático se encuentra San Miguel, flanqueado por los Santos Leandro e Isidoro, todos ellos de factura moderna. Pasando al último tramo encontramos en el machón de la nave el relieve de la Adoración de los Pastores, realizado entre 1609 y 1615 por Juan de Oviedo, también proceden del antiguo retablo mayor.

A ambos lados de la puerta que da paso al patio , ya a los pies del Evangelio, existen dos retablos. A la derecha, y en un retablo neoclásico de principios del XIV, e encuentra la interesante efigie del Santo Cristo de la Humildad y Paciencia, obra de la segunda mitad del XVIII. Al otro lado de la puerta, se halla ya junto a la puerta de ingreso que da a la plaza, un altar moderno, con apariencia neobarroca que alberga una pintura de la Virgen de la Antigua, que es de comienzos del XVIII. Este altar pertenece a la Hermandad de Nuestra Señora de la Antigua y San Antonio de Padua, que fue fundada en 1946 con la finalidad de ayudar a las religiosas de clausura en situaciones apuradas.

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One Response to IGLESIA DE EL SALVADOR SEVILLA

  1. Rocio says:

    Hola. Por favor quisiera saber cual es el titular de las cofradias que salen del salvador. Muchas gracias. Saludos.

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